Raúl Flores Ramos

#TwoSpirit: identidades y redes sociodigitales en la Isla Tortuga


RESUMEN

Este texto analiza los significados contemporáneos atribuidos a la identidad two-spirit en la Isla Tortuga. A partir de una etnografía digital, examina la interacción entre cosmovisiones indígenas y occidentales en su configuración. Asimismo, explora la relación entre subjetividades indígenas sexo/género disidentes y las redes sociodigitales. Adicionalmente, argumento que los entornos digitales no solo influyen en los procesos de construcción identitaria, sino que también posibilitan la generación de espacios y dinámicas específicas de visibilización, articulación comunitaria y resignificación de las identidades, en particular de la identidad two-spirit.

Palabras Claves: Isla Tortuga, two-spirit, identidad, redes sociodigitales, internet, indigeneidad, queer.


Autor/ Author

Raúl Flores Ramos Universidad Nacional Autónoma de México Ciudad de México, México


ORCID: 0009-0002-

7770-8624

Correo: raulflores@ politicas.unam.mx


Recibido: 22/04/26 Aprobado: 04/06/26 Publicado: 20/07/2026

Abstract: This text analyzes the contemporary meanings attributed to Two-Spirit identity on Turtle Island. Drawing on a digital ethnography, it examines the interaction between Indigenous and Western worldviews in its configuration. It also explores the relationship between Indigenous gender/sex-dissident subjectivities and sociodigital networks. Additionally, it argues that digital environments not only shape processes of identity construction but also enable the creation of specific spaces and dynamics for visibility, community articulation, and the resignification of identities, particularly on Two-Spirit identity.

Key words: Turtle Island, two-spirit, identity, sociodigital networks, internet, indigeneity, queer.


  1. Introducción


    Me encontré con la Isla Tortuga haciendo investigación. Fueron mis informantes quienes me introdujeron a la Isla sin yo ser consciente de dónde estaba o de lo que esta significaba. La Isla Tortuga se presentó ante mí como un concepto nuevo, pero también como un espacio; un espacio físico y


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    simbólico construido desde la cosmovisión indígena. Me adentré en la Isla desde el desconocimiento; la exploré tratando de entenderla. La Isla fue uno de mis principales hallazgos de investigación. Comencé a cuestionar y aprender sobre la Isla, busqué acercarme a ella sin saber que ya estaba dentro.

    La Isla Tortuga se ha construido desde algunas cosmovisiones indígenas en lo que hoy conocemos como América del Norte1. El concepto refiere a un mito fundacional compartido en distintas culturas. Al igual que en otras cosmovisiones religiosas, la tradición indígena habla de un “diluvio universal” después del cual la tierra fue creada. Fueron el escarabajo de agua y el castor, quienes bajo petición del creador, se encargaron de recuperar fango y tierra del fondo del mar para después depositarla en el caparazón de la tortuga (Hausman, 2011). Este hecho da origen al mundo, de ahí la importancia de pensar la Isla Tortuga. La Isla no es un espacio alternativo, sino una forma distinta de concebir el mundo desde una perspectiva no occidental, desde una visión indígena.

    Pero la Isla Tortuga no solo es una forma de concebir el territorio norteamericano. Es más bien una manera de conceptualizar un espacio marcado por distintos procesos históricos, sociales y culturales. Es un espacio que se conoce y se habita; es justamente el lugar en donde algunas personas indígenas se reconocen y viven su identidad. Si bien la Isla Tortuga parte de cosmovisiones indígenas, no podemos pretender que es un espacio ajeno al mundo occidental, coexiste con él; está enmarcada en las tensiones entre indigeneidad y occidentalismo, entre tradición y modernidad.

    Resultaría ingenuo pensar que la Isla se ha mantenido pasiva al paso del tiempo. En la Isla convergen las tradiciones nativas, pero también la colonización. Se cruzan cosmovisiones indígenas y prácticas culturales tradicionales con avances tecnológicos y procesos sociales. La Isla Tortuga es un espacio plural en el que caben distintas culturas, personas e identidades. Es en este contexto de tensiones y pluralidad que permite la existencia de identidades diversas. En la Isla Tortuga habitan las personas two-spirit, sujetas y sujetos que se reconocen en el marco de lo indígena pero también como parte de la disidencia de sexo/género.

    Aunque la categoría two-spirit ha ganado terreno en la discusión pública y el activismo en América del Norte, en la literatura académica la situación es distinta. Existen pocos trabajos que analicen cómo dicha identidad se construye actualmente. La mayoría de la literatura ha profundizado en las dimensiones historico-culturales de la identidad two-spirit; sin embargo, los vínculos y tensiones constantes que existen entre esta y los espacios occidentales, como las redes sociodigitales, no han sido del todo explorados.

    A partir de lo anterior, el presente artículo parte de preguntarse cómo se configuran actualmente las identidades two-spirit de la Isla Tortuga en relación con los espacios sociodigitales, prestando especial atención a los vínculos y tensiones que surgen en la interacción de las cosmovisiones indígenas y la cosmovisión occidental. En función de lo anterior, el objetivo de este artículo es analizar los significados contemporáneos que algunas personas de la Isla Tortuga atribuyen a la identidad two-spirit.

    A través de una etnografía digital realizada entre 2020 y 2022, exploré las formas en que las redes sociodigitales participan en la construcción de la identidad two-spirit, vinculándose con las ideas sobre la comunidad y el género desde cosmovisiones indígenas en la Isla. El principal aporte de este artículo consiste en articular el diálogo entre los estudios indígenas y los estudios de género, particularmente desde la teoría

    queer; adicionalmente, recupero el papel que los espacios sociodigitales pueden jugar en la investigación social. Desde esta perspectiva, las redes sociodigitales, como Facebook e Instagram, pueden entenderse no solo como medios de comunicación, sino como espacios en donde se negocian, resignifican y producen identidades específicas. Identidades como lo two-spirit, que intersectan lo indígena con la disidencia sexual y de género, abren la puerta a la discusión sobre el vínculo entre estudios indígenas y teoría queer. Estas identidades deben estudiarse y entenderse en términos conjuntos, no como esferas separadas; sino como experiencias en las que se conjuntan lo indígena y las concepciones no normativas del género. Desde esa perspectiva, analizar identidades como lo two-spirit requiere un marco analítico que articule epistemologías indígenas, críticas queer y el estudio de espacios sociodigitales

    como ámbitos en donde se producen subjetividades.

    En sentido de lo anterior, planteo pensar en el concepto “sexualidades colonizadas” (settler sexualities) desarrollado por TallBear (2018). Esta idea hace alusión a cómo desde las Ciencias Sociales se ha privilegiado tradicionalmente el entendimiento del género desde perspectivas occidentales; dejando fuera otras cosmovisiones en torno a las identidades y la sexualidad. En un sentido similar, Simpson (2017) plantea las epistemologías indígenas como formas situadas del saber; estas epistemologías no son saberes tradicionales estáticos, sino formas que se han adaptado y para analizar y producir conocimientos específicos sobre sujetas y sujetos indígenas. Lo anterior resulta importante pues analizar la configuración de las identidades two-spirit, permite entonces incorporar estas otras perspectivas en el estudio del género.

    Este artículo propone reflexionar sobre cómo las identidades indígenas queer no solo escapan de los parámetros tradicionales y normativos de la racialidad y el género; sino que también articulan otras formas de pensar, vivir y estudiar el género y la indigeneidad. Es menester realizar una reflexión y análisis desde una posición que doblemente cuestione estas esferas. Driskill (2010) propone un doble cuestionamiento desde perspectivas decoloniales y estudios queer indígenas. Desde lo decolonial, cuestionar las ideas sobre el género que la academia y las sociedades occidentales articulan, construyen y validan. Desde lo queer, cuestionar que las cosmovisiones indígenas también pueden ser cisheterosexistas como producto de las tensiones con el colonialismo.

    Como será desarrollado en las páginas siguientes, la existencia de identidades indígenas no heterosexuales, como lo two-spirit, son un gran referente sobre cómo los cruces entre indigeneidad y teoría queer generan dinámicas identitarias particulares. En este caso específico, los sujetos experimentan procesos de desidentificación (Muñoz, 1999), es decir, que transitan simultáneamente entre lo indígena y lo occidental sin integrarse por completo a ninguna de estas cosmovisiones, constituyéndose incluso como un puente entre ambas. En términos de la Isla Tortuga, para las personas two-spirit desidentificarse implica navegar por dos contextos socioculturales distintos sin asimilarse completamente pero sin rechazar de manera tajante su pertenencia a las esferas indígena y occidental. Desde esta perspectiva, desidentificarse permite articular experiencias que pueden ser tensas y contradictorias a la vez que permiten encontrar puntos comunes y formas de resistencia, produciendo formas específicas de subjetividad.

    Para continuar con esta discusión, el presente texto se organiza en cuatro apartados. En primer lugar se presentan algunas consideraciones introductorias sobre la evolución de las concepciones de género en la Isla Tortuga. Posteriormente, se analizan los significados contemporáneos que se atribuyen a la identidad two-spirit. Más adelante, se explora la interacción entre identidades y redes sociodigitales, profundizando en cómo dichos espacios representan oportunidades de interacción no física entre sujetas y sujetos sexo/género disidentes. Finalmente, presento algunas consideraciones finales sobre el entendimiento de la identidad two-spirit en la actualidad.


  2. Sobre el género en la Isla Tortuga


    El género como construcción social en la Isla Tortuga ha sido fluido y entendido de formas diversas por las distintas comunidades que habitan la Isla. Cuando los primeros exploradores europeos llegaron a las costas de Canadá en el siglo XVI, se encontraron con una vastedad de grupos que entendían el mundo de formas diversas. Los primeros franceses que llegaron a la Isla se encontraron con que las comunidades reconocían y permitían la existencia de personas que no eran ni hombres ni mujeres (Flores, 2022). Sujetos que se vivían en la neutralidad o fluidez de género, fuera de las concepciones binarias tradicionales que operaban en el contexto europeo.

    Muchas de las comunidades de la Isla reconocían personas fuera de las categorías hombre y mujer y les nombraban de formas diversas2. En muchos casos, estas identidades diversas no eran solo permitidas, sino necesarias. A algunas de estas personas sexo/género disidentes se les asignaban valorizaciones sociales positivas que estaban relacionadas con los ritos y las prácticas ceremoniales de las comunidades. La llegada de los europeos, y el propio proceso de colonización, significó una ruptura con las concepciones sobre el sexo/género en la Isla. La etapa colonial minimizó la presencia indígena, suprimió algunas de sus prácticas y saberes, y con ello también afectó el entendimiento de lo two-spirit. La cosmovisión judeocristiana impuesta por los colonizadores significó la negación, persecución y exterminio de lo indígena en general, pero en particular de lo two-spirit al estar fuera de los parámetros de género occidentales. Aquellas personas que previamente eran reconocidas por sus comunidades, de pronto se enfrentaron a contextos hostiles, estigmatizantes y

    represivos.

    Desde estas perspectivas, lo que antes era valorado se convirtió en motivo de exclusión y rechazo. La colonización europea sustituyó los términos nativos alrededor de lo two-spirit, los homologó y redefinió en términos de lo berdache3 como forma de desvalorizar estas identidades. El proceso de colonización redefinió las dinámicas socioculturales de la Isla. Reemplazó la cosmovisión indígena por ideas e ideales europeos, posicionando como dominante la perspectiva europea y sometiendo a las comunidades indígenas.

    La idea de lo berdache se mantuvo constante como mecanismo de control y represión a la indigeneidad y a la disidencia sexo/género; sin embargo, esto de ninguna manera suprimió la existencia de personas que se reconocieran en esta intersección; sin embargo, sus identidades continuaban estigmatizadas. Fue en 1990 cuando en

    el marco de la “Tercera Cumbre Intertribal Gay y Lésbica de Nativos Americanos y Primeras Naciones” (Third Annual Intertribal Native American, First Nations, Gay and Lesbian American Conference) celebrada en Manitoba, el activista cree Albert McLeod y sus colegas, acuñan el término two-spirit como manera de reivindicar las identidades indígenas sexo/género disidentes.


  3. Significados de lo two-spirit


    El término two-spirit es traducción literal del vocablo ojibwa niizh manidoowag (dos espíritus); fue propuesto como un concepto pan-indígena, un término paraguas para referir a las personas sexo/género disidentes de las Primeras Naciones con la intención de reivindicar sus identidades después del proceso de exclusión colonial en Canadá (Roscoe, 1998). Lo two-spirit se propuso como forma de agrupar subjetividades indígenas diversas con la intención de recuperar los conocimientos y saberes de las comunidades precoloniales en torno al género.

    La construcción de lo two-spirit no sustituyó los términos particulares con los que algunas personas se reconocían en la intersección indigeneidad-género. Por el contrario, contribuyó a abrir la discusión en torno al borrado indígena y las consecuencias de la colonización. A su vez, permitió que más personas indígenas en la Isla pudieran acercarse a conocimientos en torno al género.

    Desde la construcción de lo two-spirit en 1990, la discusión en torno a las experiencias particulares de quienes se viven en estos términos ha ganado atención. No solamente a nivel social, sino también en el escenario político en Canadá. El reconocimiento de las personas two-spirit se formalizó a nivel gobierno cuando en 2017 se reconoció como un grupo prioritario dentro de las personas sexo/género disidentes, adoptando el acrónimo 2SLGBTQ+ para comunicaciones oficiales y políticas públicas.

    Si bien esto permitió mucho más apertura para reconocer lo two-spirit, las identidades van más allá del reconocimiento que los Estados puedan otorgar. Las experiencias de quienes se nombran bajo este término son sumamente diversas; dependen del contexto cultural pero también del individual. Influye en ellas la cercanía que tienen con sus comunidades, pero también las estructuras occidentales que les discriminan y sitúan en espacios diferenciados respecto a quienes no se viven indígenas. La información presentada a continuación fue obtenida en entrevistas virtuales con distintas personas que se reconocen en el marco de lo two-spirit. Jane (Cree-Naskapi), Jack (Nakota), Olly (Cree), Adam (Cree), Kyle (Mi’kmaq), Ari (Wixarika-Cora-

    Mexica), Parker (Lumbee) y John (Ipai-Kumeyaay)4, fueron quienes compartieron conmigo sus experiencias en torno a vivirse two-spirit.

    Las narraciones de mis informantes permitieron identificar tres dimensiones o ejes clave en torno a la identidad two-spirit. El primero de ellos se refiere a una dualidad de energías o espíritus encarnadas en las y los sujetos. El segundo refiere a la importancia de las comunidades en las experiencias subjetivas de quienes se reconocen two-spirit. El tercero se refiere a la intersección entre género y etnicidad en la experiencia individual.

    1. “Dos energías en el mismo cuerpo”: dualidades encarnadas

      La idea de lo two-spirit está directamente relacionada con la dualidad. El propio término reconoce explícitamente que se refiere a “dos espíritus”. Davis (2014) señala que la identidad two-spirit está ligada a un contexto particular de etnicidad, género y sexualidad. En esta intersección, el entendimiento de la espiritualidad desde una perspectiva indígena juega un papel importante en la experiencia de los sujetos.

      Las comunidades indígenas de la Isla reconocen que las personas, animales e incluso los objetos tienen una esencia; es decir, tienen un algo no material que es intrínseco a ellos, que no es inamovible, pero se mantiene presente a lo largo de su existencia. Particularmente hablando de las personas, se reconoce que cada uno portamos una energía, una energía que es generizada y a partir de la cual nos reconocemos hombres o mujeres. La energía de la que hablamos puede ser “masculina o femenina, pero también puede combinarlas, o incluso no ser ninguna” (Ari, Wixarika-Cora-Mexica).

      Pensar en que las energías se pueden combinar, o “incluso no ser ninguna” es un elemento fundamental en la construcción de la identidad two-spirit. Las energías no son fijas y se modifican en las trayectorias de vida. Para las comunidades en la Isla, la energía de una persona no puede pensarse como “siempre masculina o femenina, no es fija y oscila entre las barreras de lo que occidente piensa como hombre y mujer” (Jack, Nakota).

      […] desde lo que entiendo y desde mi propia conciencia […] debido a las enseñanzas culturales espirituales, diría que alguien two-spirit es un ser que tiene las energías masculina y femenina […] alguien que es casi género fluido [...] lo two-spirit no es un concepto occidental, pertenece a los pueblos indígenas pues es un elemento de lo que fueron.5 (Jane, Cree-Naskapi).

      Sylliboy (2019) y Wilson (1996) señalan que la identidad two-spirit se vincula con la energía individual, comunitaria y del entorno en general. Lo two-spirit se piensa desde la espiritualidad de las personas y la conexión de éstas con su entorno social y natural:

      La identidad two-spirit, como dualidad energética encarnada, solo puede entenderse en términos de las comunidades en la Isla. Solo puede entenderse como energías encarnadas en cuerpos indígenas. Ser two-spirit significa “[…] ser una persona indígena que camina en la tierra poseyendo dos energías, o dos espíritus, el masculino y el femenino” (Jack, Nakota); implica estar “conectado con tu lado masculino y femenino” (Adam, Cree); supone “no jugar en la estructura del binario de género” (Parker, Lumbee); e incluso invita a pensar la identidad two-spirit como un “verdadero género espiritual” (Ari, Wixarika-Cora-Mexica). Es observable que, aunque esta identidad se reconoce como “fuera del binario”, también se replica la binariedad al reconocer masculino-femenina. Este tipo de paradojas no supone una contradicción, en realidad es un reflejo de la propia construcción de la identidad two-spirit; una identidad que está enmarcada no solo en concepciones de género de lo masculino y femenino, sino en el choque y coexistencia de la cosmovisión indígena

      y la occidental.

      […] es como que puedes ser tú mismo, puedo ser afeminado a veces. En ocasiones, es como la forma en que nos vestimos. Ese es un ejemplo perfecto. Es como cuando una persona se viste de una forma

      La dualidad contenida en lo two-spirit fue incluso referida en términos de la cotidianidad, enfatizando en que la esencia y energía es sumamente dinámica y depende del contexto en el que una persona se desarrolla.

      específica para ir al trabajo. Pero cuando llegas a casa es una representación completamente opuesta de ti mismo. Sí, amo vestirme bien, amo verme lindo, pero al mismo tiempo amo solo estar relajado usando un par de joggers y una camiseta holgada en casa. Entonces es como que no siempre estoy dentro (de lo femenino o masculino), pero no siempre estoy fuera. (Adam, Cree).

      La idea de encarnar dos esencias o espíritus en un cuerpo indígena se explica a través de la capacidad de performarse en términos de la masculinidad y feminidad en diferentes momentos y contextos. Esta idea de performance se sostiene particularmente en reconocer que los momentos clave de las comunidades indígenas, como celebraciones o rituales, son significativos para el entendimiento de la identidad. La idea de la dualidad y la capacidad de los sujetos por contenerla y moverse en los límites de ésta es también pensada en función de sus roles en lo comunitario.

    2. Ser/hacer en comunidad

      Para las personas two-spirit, la comunidad es un elemento fundamental en el entendimiento de su identidad. La comunidad cobra relevancia al pensar la identidad como proceso subjetivo en el que las personas se definen en función de su pertenencia a un grupo, a través de repertorios culturales específicos (Tajfel, 1978; Giménez, 2005). Esto resulta fundamental en el entendimiento de lo two-spirit pues, como he mencionado, esta identidad solo es posible en el contexto de las comunidades indígenas de la Isla; “[…] solo quienes son indígenas pueden reclamar esta identidad” (Jack, Nakota).

      La comunidad es entendida como “un pilar de la identidad two-spirit” (Kyle, Mi’kmaq). Es el espacio que permite en principio el acercamiento con este entendimiento particular del género, pero en un segundo momento, funciona también como un contexto de apoyo que valida y reconoce a quienes se identifican de esa forma. Lo anterior supone también la necesidad de encontrar la conexión entre género e indigeneidad para que las personas que se reconocen two-spirit, puedan construir sus identidades desde esta intersección.

      La relación entre individuo y comunidad es mutuamente constructiva en varias de las comunidades indígenas de la Isla Tortuga. “Las personas indígenas tienen un amplio respeto por la comunidad y sus tradiciones, así como lo tiene la comunidad por cada uno de sus miembros. Sin uno no puede existir el otro” (Kyle, Mi’kmaq). Para la mayoría de quienes se reconoce two-spirit, los roles en la comunidad son fundamentales en la construcción y entendimiento de su identidad. “Cada persona es valiosa para su comunidad porque puede desempeñar tareas particulares, tiene responsabilidades específicas. Aún en tiempos modernos, cuando ya no vivimos en estas tribus aisladas, el ser elder, joven, madre o two-spirit, tiene cierta importancia” (Jane, Cree-Naskapi). La identidad two-spirit implica un reconocimiento de parte de la comunidad, pero también una responsabilidad importante hacia ésta. Es una relación recíproca en la que se reconoce a los individuos en tanto estos se incorporan a la comunidad. Nombrarse two-spirit implica reconocer “[…] las energías que sabemos que están dentro de nosotros y que al poseerlas tenemos un compromiso con nuestra comunidad” (Kyle, Mi’kmaq);

      “[…] implica un cierto nivel de respeto, responsabilidad y amor, no solo por nosotros mismos, sino por nuestra familia y nuestra comunidad” (Ari, Wixarika-Cora-Mexica). Así el sentido de identidad está construido no solo en lo individual, sino como parte de las comunidades en la Isla.

      Como personas insertas en un contexto dual -Isla Tortuga y Norteamérica-quienes se viven two-spirit reconocen su diferencia con respecto al ideal de ciudadanía actual. Lo anterior es consecuencia de la racialización y generización de los cuerpos en Norteamérica, así como la lectura que desde la mirada colonial se realiza sobre las comunidades de la Isla. Este cruce entre lo indígena y lo occidental es uno más de los elementos presentes en el entendimiento de la identidad two-spirit. Las personas two-spirit se narran insertas en un proceso complejo que conjunta dos realidades en su experiencia subjetiva.

    3. “Abrazar dos mundos”: la intersección entre indigeneidad y género

      Lo two-spirit como identidad, que no es fragmentada, pero se compone de diferentes esferas y niveles, en donde se intersectan género e indigeneidad, ha llevado a que quienes se reconocen bajo dicho término, identifiquen que se encuentran “en el medio de dos mundos” (Jane, Cree-Naskapi). La analogía de “abrazar” dos mundos es recuperada de varios testimonios narrados por los sujetos. Bajo dicha expresión, las personas two-spirit reconocen la intersección antes mencionada, pero también las tensiones de vivirse en un contexto simbólico-cultural en el que coexisten la Isla Tortuga y Norteamérica; esta experiencia es un reflejo importante del proceso de desidentificación planteado por Muñoz (1999) y referido anteriormente.

      La idea de abrazar dos mundos, distintos pero interconectados, está también precedida por experiencias subjetivas complejas, acompañadas de tensiones y desencuentros, pero también de momentos de autodescubrimiento. De forma previa a nombrarse two-spirit, algunas personas expresaron las dificultades de vivirse como personas indígenas y, adicionalmente, como personas sexo/género diversas:

      […] crecer en la ciudad como un pequeño niño gay moreno6 no fue sencillo. Porque, cuando estaba rodeado por un montón de otros niños morenos, ellos me veían como un niñito femenino, un niño gay. Y después, cuando estaba en un círculo de amigos gays, quienes no eran morenos, ellos me veían solo como un niño moreno. Entonces, me di cuenta de que era demasiado moreno para un escenario y demasiado gay para otro. (Jack, Nakota).

      Lo anterior refleja como las personas two-spirit enfrentan un problema complejo al no ser plenamente reconocidas en algunos espacios indígenas, por su identidad sexo/género diversa; pero tampoco en algunos espacios sexo/género diversos, por su identidad indígena. Llegar a reconocerse two-spirit y alcanzar a “abrazar el mundo indígena y queer” (Jack, Nakota) supone “[…] un proceso complicado porque durante mucho tiempo traté de negar la parte indígena en mí mismo” (Adam, Cree). Estos obstáculos se narran a partir de la influencia colonial que impactó de forma negativa a las comunidades indígenas de la Isla. Es a partir de reconocerse como two-spirit que se plantea la necesidad de abrazar ambas esferas, la identidad indígena y la identidad de género. Abrazar esos dos mundos, es el momento preciso en el que se reconoce lo

      […] hay muchas personas indígenas en el país (Canadá) que se siguen identificando con esta idea occidentalizada del género. Sigue habiendo personas que no conocen mucho sobre ellos mismos porque siguen “saliendo del closet”, siguen aprendiendo sobre (la identidad two-spirit). Como yo soy muy abierta sobre quien soy, como persona two-spirit, solo quiero llamar tanto la atención para que la gente descubra eso (la identidad two-spirit) en ellos mismos. […] Para mí fue un momento de alivio, un momento en el que fui capaz de abrazar esas dos partes en mí, mis dos esencias como indígena y como queer. (Jane, Cree-Naskapi).

      two-spirit en el proceso de construcción identitaria.

      Los tres ejes mencionados anteriormente, permiten articular la forma en que la identidad two-spirit se significa en la actualidad. En suma, lo two-spirit puede entenderse entonces como la corporeización de las energías masculina y femenina en un mismo individuo. En un individuo que habita la Isla Tortuga y en el que se intersectan etnicidad y género en una experiencia particular.

      Las personas con quienes trabajé en la realización de esta investigación habitan la Isla Tortuga, pero también Norteamérica. Se encuentran insertas en procesos actuales de modernidad, desarrollo y avances tecnológicos. Anteriormente mencioné que la investigación de la cual se desprende este texto fue una etnografía digital. A partir de ella, no solo entrevisté a personas two-spirit a través de plataformas digitales; también realicé observación participante en espacios sociodigitales dedicados a las personas two-spirit.

      Hacer etnografía digital supone pensar internet como un espacio más de la cotidianidad, como una extensión digital de la cotidianidad física en donde las prácticas cotidianas, las interacciones sociales y los procesos de configuración identitaria continúan sucediendo. Recuperando a Hine (2015), los espacios sociodigitales pueden entenderse como contextos sociales conectados con la vida cotidiana de las personas, por lo que dichos espacios, desdibujan la idea de una “realidad paralela”, convirtiéndose más bien en una dimensión constitutiva de la vida cotidiana contemporánea. Desde esta perspectiva, observar e interactuar con los espacios sociodigitales en los que transitan las personas two-spirit, permitió aproximarme a las formas en que esta identidad dialoga con lo digital.


  4. #TwoSpirit: identidad, comunidad y redes sociodigitales


    La construcción de la identidad implica un doble proceso. En principio es importante la autopercepción y autoadscripción a una categoría que permita un entendimiento subjetivo. En segundo lugar, es fundamental que las identidades sean inteligibles para la mirada externa y reconocidas por esta. Para lograr este reconocimiento, Hall (1997) plantea la necesidad representar, o representarse a través de símbolos y códigos comunes para agruparse y distinguirse de otros.

    El acceso a redes sociodigitales en la actualidad, ha permitido que las personas de diversos contextos puedan construir marcos comunes de representación. En concreto a partir de espacios como Facebook e Instagram, en donde el contenido no es solo textual sino audiovisual, las personas two-spirit han encontrado cabida para difundir

    información y expresiones de su identidad, a la par que han encontrado mecanismos para construir espacios de interacción comunes en los mundos sociales digitales.

    En términos de Pink (2015), los mundos sociales digitales son espacios en internet que existen y coexisten entre sí y con la realidad y cotidianidad física de las personas que en ellos transitan. Existen unos dentro de otros, en interconexión y siempre en contacto con lo físico. La Isla Tortuga ha encontrado cabida también en estos espacios sociodigitales, mismos que han sido aprovechados por las personas two-spirit para encontrar y construir comunidad.

    […] existen muchos grupos para las personas two-spirit en Facebook, yo soy parte de varios de ellos. Desde agrupaciones locales hasta algunas más grandes, nacionales e incluso intertribales. Estos grupos permiten que conectemos con muchas otras personas. Por ejemplo, produje un evento two-spirit, una reunión online para personas 2S de Saskatchewan. Gracias a estos grupos en Facebook, logré reunir no solo a gente local, sino de otras partes de Canadá. Esos grupos crean espacios en donde cualquier persona se siente amada y bienvenida, y en donde están rodeados de personas similares. Esos grupos son como una comunidad, pero una comunidad enorme que incluye personas diversas, no solo gente de tu misma nación. (Jack, Nakota).

    Las redes sociodigitales funcionan como un espacio ideal para que las personas two-spirit establezcan vínculos que rebasan las fronteras físicas. Estas comunidades, extendidas por distintas plataformas, han encontrado vastedad de herramientas que permiten desdibujar diferencias, mayormente etarias y geográficas, entre personas de diferentes naciones en la Isla Tortuga:

    No solo los grupos de Facebook han posibilitado la interacción y la construcción de comunidad. En Instagram o Tik-Tok, herramientas como los hashtags7 han permitido también el acercamiento entre personas two-spirit de la Isla Tortuga; e incluso, entre la comunidad two-spirit y quienes vivimos fuera de la Isla. Vale la pena plantear que estos hashtags, pueden entenderse en términos de las imágenes en red planteadas por Gómez Cruz (2012). Son herramientas que funcionan para retratar elementos de la cotidianidad y refieren a contenidos gráficos que se acompañan de elementos simbólicos y discursivos, como imágenes. Estos son empleados con la intención de ser vistas por grandes audiencias.

    […] recuerdo que cuando comenzaba a descubrir sobre la identidad two-spirit, una de las primeras cosas que hice fue googlearla. Si buscas esa palabra en internet, hay muchos artículos sobre esto, y me ayudaron mucho, pero lo que yo quería saber es cómo era una persona two-spirit. Cómo se veía alguien así, claro que si buscas fotos aparecen algunos dibujos y fotografías de personas con vestimenta nativa y en ceremonias. Pero a mí me interesaba ver cómo lucía alguien 2S en la vida real. Así que busqué en Facebook e Instagram esas palabras que me arrojaron los hashtags. Estuve navegando entre ellos y así encontré algunos perfiles de personas que me parecieron más reales y parecidas a mí. Y yo dije como: claro, esas son las personas 2S de la vida real. (Ari, Wixarika-Cora-Mexica).

    En ese sentido, la importancia de los hashtags recae en que permiten el acceso no solo a información e imágenes, sino a experiencias comunes entre quienes se identifican dentro de lo #TwoSpirit, #2S o #Indigiqueer:

    Como ha sido mencionado anteriormente, la idea de mundos sociales digitales permite desdibujar las barreras entre lo físico y lo digital. En el relato recuperado en líneas anteriores, es observable que a través de revisar contenido digital -en los hashtags- se plantea la posibilidad de encontrar “personas 2S de la vida real”. La interacción entre Isla Tortuga y espacios sociodigitales, ha permitido que compartir experiencias y saberes puntuales en torno a identidades sexo/género disidentes, funcione también para articular formas específicas de nombrarse.

    1. #2S, #TwoSpirit #Indigiqueer

      En la actualidad, el internet ha influido en las formas en que muchas personas conciben el mundo. La Isla Tortuga no ha sido la excepción. La presencia de los medios y herramientas digitales ha marcado a quienes la habitan. Estas herramientas digitales están presentes también en la configuración de la identidad two-spirit pues ha permitido amplificar la visibilidad de esta identidad en los espacios y medios sociodigitales para hacerlo también en espacios físicos.

      No podemos pensar que la influencia es unilateral. No solo las personas two-spirit han llevado esta identidad a lo digital; también han incorporado algo de lo digital al propio entendimiento identitario. Las personas indígenas y queer que ocupan los espacios digitales obtienen “el poder de informar y ganar presencia en espacios públicos, a través de medios masivos que antes estaban fuera del alcance de las personas indígenas” (Parker, Lumbee). En ese sentido, es importante mencionar que de esto ha derivado la adopción de formas alternativas de reconocer esta identidad.

      Dentro de lo anterior se encuentran los vocablos, o hashtags, #2S y #TwoSpirit para explícitamente reconocerse bajo la identidad two-spirit en espacios digitales. Como mencioné anteriormente, esto ha permitido construir y encontrar comunidades afines para quienes se reconocen bajo dicho término. La presencia de lo #TwoSpirit en internet, es amplia e incluye distintos medios de autorrepresentación, como fotografías o videos, pero también de difusión de información, como textos, infografías, o contenido educativo sobre el tema.

      Por otro lado, se ha construido también la idea de lo #Indigiqueer. Este término surgió sobre todo en espacios artísticos8 y ha sido adoptado por individuos más jóvenes e incluso ha sido planteado como sinónimo de lo two-spirit. Lo anterior puede entenderse como un ejemplo de cómo comunidades indígenas no están exentas del transcurrir del tiempo y que la Isla no es ajena a los procesos de Norteamérica. Gracias a la interacción de las generaciones recientes con diversos espacios sociodigitales, es posible construir formas alternativas de nombrar las identidades, así como cuestionar y replantear la idea de lo two-spirit. Los espacios sociodigitales han abierto la puerta a que expresiones como lo indigiqueer tengan lugar.

      Lo indigiqueer es entendido como “[…] una palabra que representa que estás orgulloso de ser queer y de ser indígena y punto” (Olly, Cree). Es funcional en términos de “lo explícito que resulta en sí mismo. Tienes lo indígena, tienes lo queer. Los unes y resulta en la palabra indigiqueer, que es muy clara en sí misma ¿No?” (Jack, Nakota). Sobre todo, surge como una alternativa a nombrar lo two-spirit sin tener que explicitar las dimensiones de la energía, la comunidad y la interacción entre género e indigeneidad.

      Simplemente reconoce esto último como eje pues puede ser más fácil de comprender para quienes no son cercanos a estos contextos. ¿Qué significa entonces nombrarse indigiqueer y cómo este término difiere de lo two-spirit?

      […] personalmente, prefiero presentarme como indigiqueer que como two-spirit. La razón principal de esto es que considero que al identificarte como two-spirit estás hablando de un conjunto enorme de enseñanzas indígenas. Yo no soy cercano a mi comunidad y, como dije antes, recientemente comencé a reconectar con mi indigeneidad. Menciono esto porque creo que al llamarme indigiqueer, no estoy hablando de esa indigeneidad. Claro que soy indígena, pero no conozco esas enseñanzas e historias de la nación Cree. Creo que al llamarme indigiqueer, estoy diciendo que soy indígena y soy queer. Pero si me nombrara two-spirit, creo que tendría que ser porque tengo un nivel más elevado de conocimiento sobre las tradiciones indígenas. (Olly, Cree).

      Lo two-spirit y lo indigiqueer nacen en contextos sumamente distintos. Por un lado, la identidad two-spirit surge en los noventa, en el marco de las reivindicaciones políticas de las comunidades indígenas y sexo/género disidentes. Esta identidad se enmarca en la idea de un gran pasado ancestral, con una Isla Tortuga que permitía y alentaba la existencia de sujetos género-diversos. Por otro lado, lo indigiqueer surge entrado el siglo XXI, en un contexto en el que internet y la interacción digital está presente en la cotidianidad. El elemento que distingue ambas identidades se centra en la carga cultural:

      Aunque ambas identidades tienen una carga cultural importante, se reconoce que una implica tener mayor conocimiento sobre las tradiciones o enseñanzas indígenas. Lo two-spirit y lo indigiqueer, son ejemplo de lo plural que puede ser el género en la Isla Tortuga. La presencia de internet en el proceso de construcción de la identidad ha permitido la existencia de identidades que, como lo indigiqueer, funcionan y operan en contextos precisos, como los espacios digitales.

      Ser indigiqueer es “una de las múltiples formas en que las personas indígenas abrazan su indigeneidad y su sexualidad, es una forma de ser two-spirit” (Jack, Nakota). Desde una perspectiva crítica, lo indigiqueer fue presentado como una “versión blanqueada de la identidad two-spirit” (Adam, Cree). Se piensa como un término que carece del contenido cultural, de la cercanía con las comunidades, de los saberes en torno a los roles y prácticas espirituales que sí están presentes en la identidad two-spirit. Sin embargo, lo indigiqueer ha sido reconocido como una de las múltiples formas en que las personas de la Isla habitan internet, se apropian de estos espacios para reivindicar y representar su identidad.


  5. Consideraciones finales


En las páginas anteriores he profundizado en cómo la identidad two-spirit se sostiene a través de tres ejes fundamentales: la encarnación de las energías masculina y femenina; la pertenencia y el reconocimiento de las comunidades de la Isla Tortuga, así como la interacción entre indigeneidad y disidencia de sexo/género. Esta identidad no es nueva, proviene de un contexto cultural antiguo y, aunque ha sufrido transformaciones, refleja cosmovisiones específicas. Pensar en la identidad two-spirit es pensar en cómo las comunidades indígenas de la Isla Tortuga han construido la idea del género. Implica

reconocer que desde muchos siglos atrás, las personas sexo/género disidentes estaban presentes en lo social.

Las personas two-spirit experimentaron, al igual que la Isla y sus comunidades, distintos procesos históricos, sociales y culturales que marcaron su entendimiento y desarrollo. La colonización, la occidentalización, el desarrollo global y las nuevas tecnologías han marcado e influido de distintas formas en el autoentendimiento y la percepción social de las personas sexo/género disidentes en la Isla Tortuga. Si bien podría pensarse que la llamada modernidad podría ser un obstáculo para las comunidades indígenas, algunas de ellas han encontrado maneras de resistir, adaptarse e incluso aprovecharla para consolidar sus identidades y construir comunidad.

Las personas two-spirit han encontrado maneras específicas de incorporar dimensiones de la modernidad y de sus culturas. Han sorteado las tensiones entre indigeneidad y género, pero también entre la Isla y occidente. La identidad two-spirit, que está permeada de distintas paradojas y contradicciones, es un ejemplo claro de cómo la diversidad cultural se manifiesta en tiempos actuales. Para quienes se identifican bajo lo two-spirit, la indigeneidad y el género son piezas fundamentales. Lo anterior me permite enfatizar en la idea de que las comunidades indígenas

-y la Isla Tortuga en general- no han sido ajenas al paso del tiempo ni a los procesos sociales, políticos, económicos y culturales. Si bien existe una mitificación en torno a las comunidades indígenas como espacios alejados de la modernidad y ajenos al cambio, en realidad existe una interacción clara. Tan es así que lo expuesto en este texto permite visualizar una dimensión digital de la Isla Tortuga, permite incluso entender la Isla en internet y la conjunción de lo digital con la construcción de identidades culturales.

Los espacios sociodigitales son una esfera que ha sido posibilitada por el avance tecnológico. Sin embargo, estos espacios son también construidos en lo interaccional por las personas que los habitan. La digitalidad ha sido significada y aprovechada por las personas two-spirit para posicionar su identidad y reclamar su presencia en el imaginario colectivo de las sociedades norteamericanas. Ha permitido que muchas personas puedan situarse en el espacio público, ha posibilitado que exista información y contenido multimedia que explica y representa, en términos propios de las personas two-spirit, una identidad concreta. Sobre todo, ha permitido que a través de herramientas digitales de lo cotidiano -como los grupos o los hashtags- se puedan construir puentes y hacer comunidad.

La digitalidad ha permeado también el proceso de construcción identitaria. En el caso específico de lo two-spirit, es observable como la interacción con lo digital permite articular otras formas de entenderse como persona indígena sexo/género disidente. Abre la puerta a incorporar otras dimensiones y a que personas jóvenes puedan encontrar maneras particulares de identificarse y articular su subjetividad en función de sí mismos, pero en contacto y en colaboración con otros, por ejemplo, dando origen a lo indigiqueer.

Este artículo permite profundizar en los procesos de construcción de categorías identitarias que se desprenden de otras, permite entender cómo la interacción entre cultura y modernidad generan nuevas formas de reconocimiento. Las páginas anteriores articulan los estudios indígenas, la teoría queer y la etnografía digital en el análisis de la identidad two-spirit como reflejo de lo dinámico que es proceso de

construcción de subjetividades contemporáneas. Las identidades son un reflejo de la diversidad cultural que existe en la actualidad, diversidad que continúa expandiéndose ya no solo en los espacios físicos y las interacciones de “lo real”; sino también en los espacios sociodigitales y las interacciones que ahí se gestan; espacios e interacciones que, de hecho, nunca dejan de ser reales.


Notas:


1 Aunque principalmente me refiero a Canadá, Estados Unidos y algunas partes al norte de México; sin embargo, algunas comunidades indígenas consideran México en su totalidad e incluso todo el continente americano.


2 Ejemplos de dichos términos son: Nádleehí (aquel/aquella que se transforma), utilizado por los Navajo. Winkté (un hombre que adopta conductas femeninas) utilizado por los Nakota. Niizh Manidoowag (dos espíritus) empleado por los Ojibwe. Cuiloni “cuya traducción del náhuatl sería algo como alguien que practica la sodomía, sin las connotaciones nega tivas que eso conlleva en tiempos modernos” (Ari, Wixarika-Cora-Mexica).


3 El término bardache viene del árabe bardaj o bardaje. Hace referencia al “sujeto que es penetrado en una relación sodomita”. Se empleaba de forma peyorativa para reducir identidades culturales a práctica sexuales no normativas.


4 Los nombres utilizados son pseudónimos para mantener la privacidad de las y los entrevistados.


5 La información presentada ha sido extraída de las entrevistas realizadas. Las entrevistas fueron realizadas a través de Zoom en idioma inglés, la traducción es propia.


6 Jack utilizó el término brown (moreno) en diferentes ocasiones para hablar de personas indígenas. Este concepto se basa en la idea de un tono de piel que no es blanco, pero tampoco negro, en Canadá y Estados Unidos está más asociada con Primeras Naciones y grupos nativos americanos.


7 Merriam Webster define hashtag como una palabra o frase precedida por el símbolo # que clasifica o categoriza el texto que le acompaña. Por otro lado, Oxford Learner’s Dictionaries lo conceptualiza como: una palabra o frase con el símbolo ‘#’ en frente de ella, es usada en las redes sociodigitales y aplicaciones para que puedas buscar mensajes sobre el mismo tema.


8 El término indigiqueer se atribuye a la cineasta Theo Jean Cuthand, quien lo acuñó en 2004 para referir a las experiencias particulares de personas indígenas y queer. Sin embargo, también está presente desde la literatura en el poemario full-metal indigiqueer de Joshua Whitehead.


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