Guillermo Coronado Céspedes

Atisbos de la tecnología en la Nueva Atlántida de Francis Bacon


RESUMEN

En este ensayo, examino la Nueva Atlántida de Francis Bacon, 1627, obra en la que el filósofo inglés se plantea una nueva forma de organizar una sociedad y generar el beneficio de sus miembros gracias a un conocimiento de nueva naturaleza, que abandona la abstracción y futilidad de las formas tradicionales de corte aristotélico-escolástico, y las sustituye por una novedosa combinación de técnica y ciencia, que se nutre de lo empírico-fáctico y de lo abstracto pero aplicable a lo que nos rodea. Nuestro enfoque insiste en que en esta reforma de la técnica y ciencia, Bacon anticipa elementos cruciales de la forma de conocimiento que ahora llamamos tecnología. Para realizar nuestro análisis, se estudia en detalle la naturaleza y función de la Casa de Salomón, sus miembros, instalaciones y formas de sistematizar el nuevo conocimiento, que por otra parte, debe generar el bienestar de los miembros de la Sociedad.

Palabras Claves: Francis Bacon, Nueva Atlántida, técnica, ciencia, tecnología.


Autor/ Author

Guillermo Coronado Céspedes Universidad de Costa Rica / Círculo de Cartago

Cartago, Costa Rica


ORCID: 0009-0001-

7448-4939

Correo: gmocoronado@ yahoo.com


Recibido: 02/23/26 Aprobado: 05/05/26 Publicado: 20/07/2026

Abstract: In this essay, I examine Francis Bacon's New Atlantis (1627), a work in which the English philosopher proposes a new way of organizing society and generating benefits for its members through a new kind of knowledge. This knowledge abandons the abstraction and futility of traditional Aristotelian-Scholastic approaches and replaces them with a novel combination of technique and science. This new approach draws on both empirical and abstract knowledge, yet remains applicable to our surroundings. I focus on how, in this reform of technique and science, Bacon anticipates crucial elements of the form of knowledge we now call technology. To conduct our analysis, we study in detail the nature and function of the House of Solomon, its members, facilities, and methods for systematizing this new knowledge, which, moreover, is intended to generate the well-being of the Society's members.

Key words: Francis Bacon, New Atlantis, tecnique, science, tecnology.


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Francis Bacon (1561 -1626)


  1. Introducción


    Francis Bacon nace el 22 de enero de 1561 en la ciudad de Londres, Inglaterra. A los doce años de edad,1573, ingresa al Trinity College de la Universidad de Cambridge. En 1576 inicia estudios de abogacía en el Gray´s Inn. Entre 1577 y 1579 reside en París, como parte del equipo de un diplomático inglés. Pero debe retornar a Inglaterra en el 79 debido a la muerte de su padre. Finalmente, culmina sus estudios en 1582.

    Por tradición de su familia, Francis vislumbra, como posibilidad profesional, desarrollar una carrera en el sistema judicial y parlamentario del reino. De hecho, inicia tal aventura a partir de 1584; y luego alcanza con grandes honores y riquezas –varias magistraturas a partir de 1586, y en especial bajo el reinado de Jacobo I, sucesor de la Reina Elizabeth I, y quien reina de 1603 a 1625.

    El Rey lo nombra Procurador General en 1607, Fiscal de la Corona en 1613, Consejero privado en 1616, Guardasellos en 1617 y, finalmente, Lord Canciller del reino en enero de 1618, por una parte; títulos de Barón de Verulam en julio de 1618 y primer Vizconde de Saint Albans en enero de 1621, por la otra. Pero recae sobre él una acusación de 23 delitos de prevaricato y de aceptación de sobornos como juez. Bacon acepta su culpabilidad en 1621, y por eso acaba con su brillante carrera.

    Pasa encarcelado solo unos pocos días; luego es parcialmente indultado por el Rey, en noviembre de ese mismo año; pero no recupera sus puestos en el Poder Judicial ni en el Parlamento. Por decisión real, se le concede un perdón completo y en 1624 se le otorga una pensión. El documento correspondiente dice:

    “Este Alto Tribunal […] cree procedente, no obstante, pasar a dictar sentencia; y, por lo tanto, este Alto Tribunal decide:

    En sus cinco restantes años de vida Bacon retoma, con intensidad, los proyectos intelectuales que se había planteado desde sus tiempos universitarios. Se destaca entonces su insatisfacción plena con la filosofía aristotélico-escolástica, pues la considera inútil para enfrentar los grandes retos prácticos de la humanidad.

    Algunas de sus obras publicadas en el ámbito filosófico, aparte de las jurídicas y literarias (como sus famosos Ensayos, de los cuales publica tres ediciones en vida), reflejan su interés por replantear la naturaleza y función de la filosofía y de la ciencia.

    Una obra en particular que le fue imposible terminar fue la Instauratio Magna, o Gran Restauración2.

    Una de las partes o secciones de dicha obra que sí fue publicada, y que tiene gran impacto en el ámbito de la lógica inductiva es el Novum Organum, que es la parte segunda de su empresa filosófica y práctica.

    Bacon muere a los 65 años, el 9 de abril de 1626 en Londres. La causa de su muerte es una neumonía, resultado de un enfriamiento al tratar de realizar un experimento sobre el papel del frío en la conservación de los alimentos.

    Bacon adquiere una gallina, la mata y rellena su cuerpo con nieve para observar el proceso ulterior. En el transcurso de aquel experimento, moja sus ropas y busca refugio en la casa de una de sus amistades, la cual estaba ausente de la mansión. Los sirvientes lo reciben y lo instalan en un aposento principal que se encuentra sin calefacción; el frío es intenso y lesivo. Bacon escribe una carta al dueño de la casa; en ella establece comparaciones entre su experimentación y la historia de Plinio, el Viejo, quien también trató de hacer un experimento en medio del cataclismo volcánico. Es decir, para Bacon todo vale cuando se trata de obtener conocimiento. Más o menos una semana después, fallece en la fecha antes dicha.

    Un año después de su muerte, en 1627, aparece su utopía titulada la Nueva Atlántida. Es una manifestación literaria en el nuevo género literario de las utopías. Representa aquella profunda y vieja intención de plasmar una nueva visión del papel de la ciencia, no solamente en su naturaleza, sino también en su función social.

    La Nueva Atlántida, obra que aquí nos ocupa, es redacta hacia 1610 y retomada en 1624, pero queda inconclusa y aparece, como obra póstuma, en la fecha antes indicada. Es a dicha obra que se dedica este trabajo. En él se busca mostrar cómo Bacon vislumbra antecedentes de lo que ahora llamamos tecnología. Él lo hace en el basamento de la organización y del poder del reino en la Isla de Bensalem, perdida en regiones desconocidas del Océano Pacífico y a la cual llega un barco con marineros

    que un año antes habían partido del Perú.

    Ese reino fundamenta todo su poder y también el bienestar de sus habitantes en un tipo novedoso de conocimiento, generado por los treinta y seis miembros principales de la Casa de Salomón, institución rectora de dicho conocimiento, y que Bacon también denomina en varias ocasiones como el Colegio de los Seis Días de la Creación.

    La tarea implica tener cierta claridad sobre los conceptos de técnica o arte, ciencia y tecnología para analizar la estructura del conocimiento que construye la Casa de Salomón. Por supuesto bajo el entendido que Bacon utiliza los dos primeros, existentes en su tiempo, aunque con variedad de expresiones, por ejemplo, la ciencia es denominada muchas veces filosofía o sabiduría. Y que el concepto de tecnología es una incorporación posterior, producto de la Gran Revolución Industrial que él buscaba con el nuevo tipo de conocimiento generado por su nuevo enfoque.

    A ello se dedica la segunda parte de este trabajo.



    La Nueva Atlántida


  2. Tres conceptos fundamentales


    Para una mejor comprensión del pensamiento de Francis Bacon en nuestros días, utilizaremos tres conceptos que actualmente son básicos, y que aunque no todos ellos fueron usados por el autor en su tiempo, es importante clarificarlos para entender los atisbos que asumimos en el pensamiento de Bacon. Ellos son los conceptos de técnica, ciencia y tecnología3.

    1. La técnica. De la técnica se ha dicho es que es primariamente un “saber hacer”, esto es un conocimiento práctico que permite producir unos ciertos resultados que son, en muchos casos, beneficiosos para el ser humano pero de los que se desconoce en última instancia las razones para tales efectos.

      Para ejemplificar, podemos citar el caso de las técnicas metalúrgicas o ceramísticas que tan importante fueron en el despegue de la historia de la Humanidad. En efecto, los hombres de aquellos tiempos fueron capaces de transformar la naturaleza cuando utilizando el fuego y ciertas materias primas obtuvieron productos que no se “recogen” en el medio natural. Así, tomando ciertas cantidades de lo que ahora denominamos cobre, metal muy suave, y estaño, uno mucho más, fueron capaces de producir bronce, material más duro y adecuado para recibir filos que superaban los tipos de herramientas hechas de piedra. De esa manera iniciando una nueva etapa el desarrollo de armas. Pues este es un rasgo muy presente en los avances técnicos, que pueden ser usados para bien o para mal. Pero sobre ello, volveremos más adelante. Por la otra parte, tomando ciertas tierras, que se humedecías y se moldeaban, al calentarlas durante un cierto tiempo obtenían un producto resistente al paso del tiempo y capaz de contener los alimentos.

      Sin embargo, ni en uno ni en el otro caso se conocía la razón de las proporciones

      en que las materias primas debían ser mezcladas para que el resultado fuera bronce

      o cacharro realmente útil. Igualmente, se desconocían las razones por las cuales no todo tipo de tierra servía para producir objetos de cerámica; o distintos períodos de calentamiento producían resultados completamente diferentes en la búsqueda de metales más resistentes. Por supuesto que aún los mismos resultados exitosos habían sido el producto de procedimientos de simple prueba y error.

      En síntesis, es en este sentido en que la técnica es un saber práctico, de enorme utilidad, pero en el que se desconoce la razón última de los efectos de tanta importancia que se obtienen para el aprovechamiento por los seres humanos.

    2. La ciencia. Por el contrario, la ciencia nació fundamentalmente como el resultado de una vocación por comprender el origen y estructura de las cosas, de los fenómenos que nos rodean. La ciencia como la filosofía, emergieron como resultado de la emergente racionalidad de los griegos en Jonia, allá por el siglo VI antes de nuestra era. Y dicha racionalidad era el reflejo del deseo de comprender el entramado de las relaciones entre los fenómenos, obteniendo para ello, no unos objetos concretos sino un discurso, un Logos, esto es una teoría. En este sentido, uno de los rasgos fundamentales de la ciencia es la comprensión, es decir, el conocimiento abstracto y explicativo, no necesariamente práctico.

      De manera más general y moderna, podemos caracterizar a la ciencia: Como un quehacer de carácter racional, una forma de conocimiento que se concreta en un lenguaje y que posee dos dimensiones, a saber, la empírica y la teórica. En la primera, el lenguaje tiene como referente lo dado, el datum, lo que hay que explicar. En la segunda, el referente es la construcción teórica, la explicación racional, el conjunto de conceptos e hipótesis que se emplean en la comprensión de los hechos. Ninguna de estas dimensiones puede estar ausente. Si no se tiene el referente empírico, el lenguaje no representa una ciencia pues no hay nada que explicar o no se intenta explicar algo; se podría estar frente a una fantasía o ante un sistema totalmente abstracto. Si no se tiene el referente teórico, está ante una crónica, la descripción de una colección, la enumeración de una serie de hechos; así una hermosa colección de rocas no es sinónimo de geología. Es la presencia de estos dos referentes…, su íntima relación de mutuo condicionamiento, lo que en primer término expresa el ser de la ciencia4.

    3. La tecnología. Finalmente, nos referiremos en forma breve al concepto de

      tecnología. Primero, en forma negativa, se tiene que decir que la tecnología no es un simple híbrido entre ciencia y técnica puesto que ella no es ciencia aplicada; y sin embargo, los rasgos fundamentales de cada una de ellas están presentes en la tecnología. Segundo, de manera positiva, la tecnología es la utilización del conocimiento científico, o bien del método científico, para lograr una comprensión de los eventos naturales o sociales que permita la transformación y dominio de los mismos; que permita obtener un resultado predeterminado intencionalmente. Así, la tecnología se diferencia de la técnica en que en ella la comprensión de los fenómenos es fundamental; ya que no es un simple saber hacer ciego, sino un conocimiento abstracto del entramado de relaciones entre los fenómenos mismos. Pero por otra parte, se diferencia de la ciencia en que no busca la comprensión por la comprensión misma, por el simple placer del conocimiento, por la satisfacción personal y estética del descubrimiento, sino que desde el mismo principio o motivación, la intención de

      obtener un producto, la transformación de un medio, o el dominio de ciertos eventos es la razón misma que sostiene todo el proceso y el esfuerzo invertido. La tecnología es, por consiguiente, un conocimiento abstracto y metódico dirigido a la obtención de ciertos resultados particulares predeterminados. La tecnología es comprensión, dirigida a obtener dominio sobre el medio que nos rodea y puede, en algunos casos, ser la búsqueda del mejoramiento y transformación de las mismas condiciones en que nosotros los seres humanos vivimos.

      Considerada desde esta perspectiva, la tecnología se puede tomar como la herramienta conceptual fundamental que posee el ser humano para el dominio racional de las condiciones que lo rodean. Y en consecuencia, para el mejoramiento de la forma de vida misma. Ahora bien, por supuesto que es posible que la intencionalidad que impulsa todo el proceso de creación del conocimiento tecnológico sea la destrucción o dominio de un conjunto de otros hombres mediante, por ejemplo, la guerra. Lamentablemente, tal situación no es de manera alguna incompatible con la estructura misma de la tecnología. Pero en este momento no podemos discutir los problemas éticos que tal posibilidad real plantea. Asumamos que la tecnología que nos interesa es la dirigida a lograr el bienestar de los seres humanos.

      La tecnología es, dada su estructura misma, una forma de dominio de la naturaleza en que la dimensión temporal del futuro es esencial. Está volcada hacia el futuro para plasmar en él los resultado buscados desde el principio. Así, va más allá de la simple capacidad predictiva de la ciencia, para convertirse en la forma de realizar en el presente las posibilidades futuras.

      Al terminar esta segunda sección del presente trabajo, reiterar que Francis Bacon no tenía a su disposición el término tecnología, que es de posterior construcción, y más propio de la Revolución Industrial. No obstante en su Nueva Atlántida hay momentos en que se percibe la necesidad de considerar una forma de conocimiento que trascienda los tradicionales del conocimiento técnico y conocimiento científico. Pero ello se verá más adelante, en especial al considerar el papel de la Casa de Salomón en la estructura y función de la Sociedad que Bacon visualiza en su utopía.


  3. La Casa de Salomón


    Sabrán, queridos amigos, que entre todos los excelentes actos de aquel rey uno de ellos tuvo la preeminencia. Fue la fundación e institución de una orden o sociedad, a la que llamamos Casa de Salomón; fue la fundación más noble que jamás se hizo sobre la tierra, y el faro de este reino. Está dedicada al estudio de las obras y de las criaturas de Dios. Creen algunos que lleva el nombre, algo corrompido, de su fundador, como si debiera ser Casa de Salomona. Pero los

    Francis Bacon refiere a la Casa de Salomón en dos momentos de su Nueva Atlántida. Primero, como parte de la exposición que el Gobernador de la Casa de Extranjeros les hace al grupo de marinos que llegan a las costas de isla de Bensalem. Se señala que el rey Salomona, hace “unos 1.900 años” además de emitir las leyes de prohibición de entrada a los extranjeros pero también de gran atención humanitaria para los mismos, creó la institución de la Casa de Salomón. El funcionario en cuestión expresa:

    documentos lo citan tal como se pronuncia hoy. Lleva el nombre del rey de los hebreos, que es bastante famoso entre ustedes; conservamos parte de sus obras, que ustedes no poseen; a saber, la Historia Natural en la que habla de todas las plantas, desde los cedros del Líbano hasta el musgo que crece en las paredes; y lo mismo de todo cuanto tiene vida y movimiento. Esto me hace pensar que nuestro rey hallándose de acuerdo en muchas cosas con aquel rey de los hebreos (que vivió muchos años antes que él lo honró con el nombre de esta fundación. Y me induce bastante a ser de esta opinión de que en los documentos antiguos esta orden o sociedad es llamadas unas veces Casa de Salomón, y otras Colegio de la Obra de los Seis Días; por lo que deduzco que nuestro excelente rey aprendió de los hebreos que Dios creó el mundo y todo cuanto encierra en días, y que, por lo tanto, al fundar esta casa para la investigación de la verdadera naturaleza de todas las cosas (por lo cual Dios tendría la mayor gloria, como hacedor de ellas, y los hombres mayor fruto en su uso) le dio también este segundo nombre. Pero volvamos a nuestro asunto. Cuando el rey prohibió a su pueblo que navegara fuera de sus aguas jurisdiccionales, hizo, no obstante, esta salvedad: que cada doce años salieran del reino dos barcos con objeto de realizar varios viajes, y que en ellos fuera una comisión compuesta de tres miembros o hermanos de la Casa de Salomón para que pudieran dar a conocer el estado de los asuntos de los países que visitaban; especialmente las ciencias, las artes, manufacturas e invenciones de todo el mundo; además, traernos libros, instrumentos y modelos de toda clase de cosas; […] Como ustedes pueden observar mantenemos comercio, no de oro, plata o joyas, ni tampoco sedas, especias o mercancías parecidas, sino de la primera creación de Dios, que fue la luz, por así decirlo, de los descubrimientos realizados en todos los lugares del mundo” (Bacon, Francis. La Nueva Atlántida. Traducción personal a partir edición de los Grandes Libros… citada en referencias).

    Segundo, al cierre de la obra, cuando el director de la Casa de Salomón le expone los principales cuatro puntos que regulan la institución, a saber, el propósito o razón de ser de la institución, los instrumentos o instalaciones de investigación, los miembros de los grupos a cargo de distintas facetas del trabajo y finalmente, los rituales y los medios de exposición de resultados y homenajes a los inventores.

    El propósito se enuncia así: “El fin de nuestra fundación es el conocimiento de las causas y movimientos secretos de las cosas, así como la ampliación de los límites del imperio humano para hacer posibles todas las cosas” (Bacon. Nueva Atlántida, según Farrigton) (The End of our Foundation is the knowledge of Causes, and secret motions of things; and the enlarging of the bounds of Human empire, to the effecting of all things posible). (Bacon, NA. 107). Y estos objetivos se persiguen gracias a un conjunto de miembros principales de la institución que se reparten los nueve oficios o funciones de la Casa. Estos miembros o hermanos del Colegio de los seis días, son en total 36. Conforman un primer grupo de 12 miembros, y ocho restantes grupos de tres miembros.

    Esos nueve oficios son los de los mercaderes de la luz, conformados por doce miembros. Ellos recorren el mundo de manera incógnita recopilando libros, resúmenes y artefactos de los avances científicos y técnicos de las distintas naciones.

    Los restantes grupos, de tres miembros cada uno como se dijo antes son los siguientes:

    Adicionalmente se tiene un gran número de novicios y aprendices. Que adquieren los conocimientos de los actuales miembros y aseguran la permanencia de la institución con el paso del tiempo. Ellos trabajan también en las instalaciones de investigación o laboratorios que desarrollan conocimiento autóctono a partir de las fuentes externas y la propia indagación en el reino. Además sirvientes y subalternos, tanto hombres como mujeres.

    Los sitios de investigación son múltiples. Bacon dice que se dispone de cuevas amplias y profundas, de longitud diversa, y excavadas algunas en montañas y colinas, con el fin de hacerlas todavía más profundas. Ellas conforman la región inferior puesto que están igualmente distantes del sol, de las radiaciones celestes y del aire libre. Se emplean para efectuar experimentos varios, como los relativos a las coagulaciones, refrigeraciones y conservación de cuerpos. También para la imitación de minas naturales y la producción de metales artificiales. Finalmente, para investigar la prolongación de la vida en tales condiciones de aislamiento. Poseen altas torres, algunas de media milla de altura y edificadas sobre altas montañas, que conforman la región superior, y empleadas, entre otras posibilidades, para observar directamente los meteoros, verbigracia, vientos, lluvia, nieve, granizo, auroras boreales, etc. Disponen de grandes lagos, tanto de agua dulce como salada, de los que se utilizan sus peces y aves; igualmente de sitios en el mar y en la costa para realizar ciertos trabajos que requieren del aire y vapor del agua marina. Asimismo, aprovechan ríos de corriente violenta, y cataratas para producir diversos movimientos gracias a máquinas de diversa índole; otras máquinas aprovechan la fuerza de los vientos. Los anteriores son muestras de esa infraestructura “natural” que se aprovecha en la investigación científica y tecnológica.

    De los medios edificados por el hombre específicamente para la investigación,

    se dice que los miembros de la Casa de Salomón disponen de casas grandes y espaciosas en las que se imitan y se hacen demostraciones de meteoros tales como los enumerados antes.

    Nótese, que en aquellas instalaciones de la región superior se observaban los fenómenos; ahora, en estas casas se imitan y se muestran, esto es, se experimenta con fenómenos como los meteoros antes mencionados. La ciencia baconiana trasciende la simple observación, remontándose a la experimentación.

    Igualmente, se tienen “[…] amplios huertos y jardines de diverso tipo, en los cuales, más que la belleza, tenemos en cuenta la variedad del suelo y de la tierra, adecuados para diversos tipos de árboles y de hierbas […]” (Idem, 183) y en los que se practican injertos para obtener resultados varios, o bien artificialmente se provoca que los árboles florezcan antes o después de su tiempo normal, que adquieran tamaños distintos a los naturales y que sus frutos sean más dulces, mayores, y que puedan ser de utilidad medicinas También se dispone de “parques y recintos con toda clase de bestias y aves, que utilizamos no sólo para mirarlos, o por su rareza, sino para disecciones y experimentos”.

    En otras palabras, no se dispone de jardines zoológicos para el deleite estético, sino que esas instalaciones se destinan a la investigación controlada, disección y experimento, cuya justificación última es que de estas experiencias se extrae luz “respecto de los efectos que puedan producirse en el cuerpo humano”

    Lo anterior no agota la infraestructura de apoyo a la práctica investigativa. Los investigadores de la Casa de Salomón poseen todo tipo de instalaciones para producir bebidas, panes, fermentaciones medicinales; laboratorios para hacer toda clase de experimentos para esclarecer los fenómenos luminosos, acústicos; asimismo, instalaciones para experimentar con olores, sabores. Hornos de diversos tipos y gran variedad de calores que facilitan la tarea de investigar e imitar distintos procesos naturales y artificiales. Departamentos de máquinas que producen todo tipo de movimientos aplicables a la reproducción y potencialización de movimientos, como también al arte de la artillería y los fuegos artificiales.

    Sin embargo, aunque posean todo este potencial instrumental y de instalaciones, la condición de búsqueda de la verdad, esto es, de la estructura o mecanismo de las cosas, sigue siendo el criterio fundamental que motiva su existencia..

    En tal sentido debe entenderse esta última afirmación de Bacon: “Tenemos también casas de ilusionismo en las que representamos todo tipo de juegos de prestidigitación, falsas apariencias, imposturas, ilusiones y engaños. Y, sin duda, creerás fácilmente que nosotros, que poseemos tantas cosas naturales que despiertan admiración, podríamos engañar a los sentidos disfrazando dichas cosas y haciéndolas parecer milagrosas. Pero odiamos toda impostura y falsedad: hasta el punto de que hemos prohibido severamente a todos nuestros hermanos, bajo pena de ignominia y multas, que muestren cualquier obra u objeto natural con adornos o exageraciones, debiendo mostrarlos en su pureza natural y sin ningún artificio que los haga parecer extraños”. (Idem, 190-1)

    Finalmente, la Casa de Salomón posee dos galerías dedicadas a los modelos de los inventos técnicos, una, y la otra a las estatuas de los inventores de tales aportes al conocimiento técnico destacados. Esa es una función análoga a la que existe actualmente en los grandes museos actuales de ciencia y tecnología.

    A un análisis más profundo de la utilización de esta estructura investigativa de la Casa de Salomón, se consagra la siguiente y última sección de este trabajo.


  4. La Casa de Salomón. Reflexiones sobre su función y naturaleza


En primer lugar, nos interesa considerar la declaración sobre la naturaleza y los fines de la Casa de Salomón. Su Director lo expresa en forma muy concisa como la comprensión de las causas y los movimientos tras todas las cosas con la finalidad de ensanchar el imperio humano.

La primera parte expresa un viejo deseo de la filosofía occidental, la búsqueda del principio o principios de todas las cosas. El establecimiento de las causas últimas tras los fenómenos; la unidad tras la multiplicidad.

Pero, en segundo lugar, conviene recordar que en su momento resulta profundamente novedoso porque a la tarea racional por excelencia se agrega el dominio humano de esa naturaleza para la obtención del bienestar de los seres humanos.

Tal comprensión filosófico-científica se encuentra íntimamente unida a la satisfacción de las necesidades humanas y por tanto a la búsqueda de la felicidad de los habitantes del Reino. En relación con Bacon conviene retener la idea de que todo ello se ha logrado en virtud de esa nueva faceta del conocimiento, la comprensión dirigida a la acción que va más allá de la técnica. O como se ha expresado en la parte segunda de este trabajo, la tecnología. Nueva forma de legitimar un estado gracias a la realización de una sociedad en la que el conocimiento en sus varias formas plasman un sociedad justa y realizada.

Vale la pena recordar que Francis Bacon plasma un verdadero programa de reforma intelectual que caracteriza su Gran Restauración. Es grandioso que aunque no haya podido completarlo en vida, dado que requería precisamente de un enorme esfuerzo colectivo e institucional.

Como se ve en el accionar de la Casa de Salomón a través de sus varias maneras de generar y aplicar el nuevo tipo de conocimiento.

Ahora bien, la razón primaria para este nuevo enfoque fue su total desencanto con la forma en que se desarrollaban los tradicionales enfoques intelectuales de corte aristotélico-escolásticos de su época y que él tuvo que soportar en su formación universitaria.

En su etapa como estudiante, Bacon se percata de la naturaleza estéril de un conocimiento que se agotaba en la repetición, así como en sus estructuras racionales sin relacionarse con fuerza con la experiencia, con los hechos que constituyen la experiencia que nos conecta con el mundo. Siempre con una lógica deductiva a partir de premisas generales que se transformaban en otras premisas generales. Nunca conectando con el hecho particular, con la experiencia.

Superar esta situación era el ideal de la Gran Restauración. Conviene recordar, que su segunda parte, que Bacon si completó, es el Novum Organum, aparecida en 1620, una lógica inductiva que le proporcionó un gran renombre en la historia del pensamiento. Esta lógica de nuevo cuño, va de lo particular a lo general. De manera muy significativa en dicha obra aparece la famosa expresión que “el conocimiento es poder”, pero que ”solo domina a la naturaleza aquél que la obedece”. En sus propias palabras “Knwledge and human power are synonymous […] for nature es only subdue by summission […]”(Bacon Francis, Novum Organum, Book I, #3. 107) Y ello como parte

de ese intento de renovar la comprensión de la naturaleza reuniendo lo general con lo particular, lo teórico con lo práctico, lo abstracto con lo empírico.

Toda la estructura y funcionamiento de la Casa de Salomón está dedicada a la generación de este nuevo tipo de conocimiento y su puesta al servicio de la sociedad, de la Humanidad de la cual es un reflejo el estado de la población en la isla de Bensalem.

En segundo lugar, y haciendo referencia a los cuadros de los miembros del Colegio de los Seis Días, nos interesa aclarar que las funciones de los Mercaderes de la Luz. Se trata del grupo más numeroso con doce miembros, no es simplemente un apropiarse de los conocimientos de otras sociedades o civilizaciones, como el carácter secreto de sus misiones podría insinuarlo.

Los viajes y las actividades secretas de los Mercaderes de la Luz se entienden así para mantener la seguridad del aislamiento del reino. El objetivo no es un simple contrabando de libros, invenciones, etc., sino el insumo para un posterior aprovechamiento y ensanchamiento de esos campos de saber científico-técnico como el resultado de su consideración por los ocho grupos restantes en que se dividen los 24 miembros restantes del conjunto de miembros titulares de la Casa de Salomón. De forma análoga, hay que considerar su incorporación al trabajo de los centros de investigación que la institución mantiene como eje fundamental de su actividad de generación de conocimiento. Al final, el Consejo Superior, conformado por la totalidad de los hermanos o miembros, es el que decide qué desarrollos teóricos o artesanales se hacen del conocimiento general.

Eso resulta muy muy significativo, porque también se decide cuáles mantienen en reserva, reserva que puede alcanzar al estado mismo en circunstancias especiales. Esto último es muy importante puesto que puede haber conocimientos que puedan resultar en usos perjudiciales para el bienestar de los habitantes del reino. Y aunque la utopía de la Nueva Atlántida supone un estado que está a cargo del financiamiento de la investigación en ciencia y técnica para el beneficio de los habitantes, la naturaleza de la Casa de Salomón en su estructura y función debe prevenir tales situaciones.

Finalmente, es importante recalcar el carácter colectivo de la producción del conocimiento en el contexto de la Casa de Salomón. El rasgo esencial y novedoso es que no es el resultado del quehacer de individuos solitarios, aislados. Es decir, no es producto de acciones aisladas o individuales. Muy al contrario, Bacon establece la necesidad de un proceso que abarca dimensiones diversas, en etapas, y que está determinado por colectivos, cuyos integrantes aportan información que obtienen en el mundo exterior. Grupos de individuos que obtienen información en el mundo exterior al reino en la isla de Bensalem y que luego se analiza, sistematiza y aumenta por los miembros de la Casa en sus grupos de acción, como se planteó en la sección previa de este texto, y que también se pone a prueba, a modificación o expansión en los múltiples centros de investigación técnico científica también señalados en esa misma sección anterior.

En fin, el trabajo de la Casa de Salomón es fundamentalmente colectivo. A los

36 miembros principales se suman muchos otros investigadores. Es de suponer que trabajan juntos en tales instancias de investigación. Sus integrantes procuran la innovación técnico-científica-tecnológica. Lo hacen en un momento dado; pero

también a lo largo de una formación y de una renovación constante de dichos centros de investigación. Los ayudantes y “novicios” también aseguran el futuro de dicho quehacer y de la siempre presente función de la Casa de Salomón.

Cierto es que, en el cuarto nivel de la estructura del Colegio de los seis días de la Creación, hay dos tipos de Galerías consagradas a la difusión de los resultados que benefician a la sociedad. Una dedicada a la exposición de las maquetas o modelos de las invenciones y otra consagrada a exaltar la memoria de esos grandes inventores. Y por supuesto, tales inventores en sus estatuas correspondientes son individuos, pero podemos suponer que ello es así para que el mensaje llegue más fácilmente a las mentes de las gentes del pueblo del reinado. Lo mismo puede asegurarse sobre los nombres que se asocian con los modelos o maquetan que muestran las grandes invenciones.

Un efecto visible en nuestros tiempos son los imponentes museos de Técnica, Ciencia y Tecnología que reciben a grandes cantidades de personas en muchas de las ciudades de nuestros tiempos.

Por último, un reconocimiento del impacto del pensamiento de Francis Bacon

y su Nueva Atlántida fue el desarrollo de las Sociedades Científicas a partir del siglo

XVII. Y un ejemplo significativo es la Real Sociedad de Londres para el avance de la

Ciencia Natural, o Royal Society.

Para finalizar, parece plenamente justificado cerrar este trabajo con unas palabras

que inician el gran libro de Farrigton referido en la cita primera.

“La historia de Francis Bacon, […], es la de una vida consagrada a una gran idea […] Consiste simplemente en que el conocimiento debería dar su fruto en obras, que la ciencia debería ser aplicable a la industria, que los hombres deberían tomar como un deber sagrado el organizarse con vistas a mejorar y transformar las condiciones de vida.” (Farrigton, 13).


Notas


1 Farrigton, Benjamin. (1971). Francis Bacon. Filósofo de la Revolución Industrial. Madrid. Editorial Ayuso, 163.


2 Cronología de obras de Bacon, y que interesan para su trabajo filosófico son las siguientes:


  1. 1605. The Advancement of Learning (El avance del saber). Aparece en octubre.


  2. 1609. De Sapientia Veterum. Sobre la sabiduría de los antiguos. (Sobre la sabiduría de los antiguos).


  3. 620. Novum Organum Scientiarum aparece como la segunda parte de una obra mayor, titulada Instauratio Magna, la Gran restauración. (La gran restauración. Esta su obra por excelencia fue planeada en seis partes pero no se completó. Esas seis partes que Bacon proyectaba para la gran restauración eran: (a) as Divisiones de las Ciencias; (b) El Novum Organum, o instrucciones para la Interpretación de la Naturaleza; (c) los Fenómenos del Universo, o una Historia Natural y Experimental para la Fundación de la Filosofía, (d) la Escala del Intelecto; (e) los Precursores,

o Avances de la Nueva Filosofía; y (f) la Nueva Filosofía, o Ciencia Activa.


1623. De dignitati et augmentis scientiarum. (Sobre la dignidad y progreso de la ciencia). Se publica en latín. Es una ampliación del Avance del conocimiento y cumpliría la función de ser la primera parte de la Instauratio Magna.


1627. New Atlantis. (La nueva atlántida). Obra póstuma. junto con una colección de escritos bajo el nombre de Sylva Sylvarum or a natural history (Selva de las selvas o historia natural).


3 Haciendo eco de un viejo texto mío, que se usaba en el curso Introducción a la Técnica, Ciencia y Tecnología, en la Escuela de Ciencias Sociales, del Instituto Tecnológico de Costa Rica, titulado ”Una reflexión en torno a la ciencia”. Esta tríada de conceptos fue objeto de consideración profunda en el seno del Círculo de Cartago. Y también en la Cátedra de Introducción a la técnica, ciencia y tecnología, en la Escuela de Ciencias Sociales del Instituto Tecnológico de Costa Rica.


4 Hemos empleado para la enumeración de los varios sitios de investigación que se presentan en la obra de Bacon bajo consideración mi texto titulado “La Valoración de la Ciencia y la Tecnología: un espejo distante”. (Praxis. Revista del Departamento de Filosofía de la Universidad Nacional. #41-42. Enero-Mayo 1991, 3-10).


Referencias


Bacon, Francis. (1952) Advamcement of Learning. Novum Organum. New Atlantis. Vol. 30. Great Books of the Western World. Encyclopaedia Britannica. The University of Chicago.


Farrington, Benjamin. (1971). Francis Bacon. Filósofo de la Revolución Industrial. Madrid. Editorial Ayuso, El anexo a este libro, 181-193, contiene los discursos relativos a la Casa de Salomón, su estructura y función. Se citan a partir de ella.


Farrington, Benjamin. (1964). The Philosophy of Francis Bacon. Chicago. The University of Chicago Press.