Calixto Huanca Cárdenas

La lógica del comercio internacional la transición hegemónica en el siglo XXI


RESUMEN

El presente artículo busca generar una discusión en torno a lo que se entiende por comercio internacional en el contexto en la lucha ideológica de la primacía hegemónica en el siglo XXI entre China y EEUU. Obviamente existen otros imperios cuyo interés es por la hegemonía mundial, tal como lo demuestra Rusia con su invasión a Ucrania. No obstante, en los dos primeros es más evidente con mayoría supremacía de poder militar y económico.

En este contexto se expone también, la situación y el papel de Centroamérica lo que sería su reposicionamiento con miras no ideológicas, sino pragmáticas para su crecimiento y desarrollo.

Palabras Claves: Comercio internacional, hegemonía, poder.

Abstract: This article seeks to generate a discussion about what is meant by international trade in the context of the ideological struggle for hegemonic primacy in the 21st century between China and the US. Obviously, there are other empires that are also interested in world hegemony, as Russia demonstrates with its invasion of Ukraine. However, the first two is more evident with the majority supremacy of military and economic power.



Autor/ Author

Calixto Huanca Cárdenas Universidad de Costa Rica


ORCID ID: 0009-0009- 4744-469X

Correo: calixto1421@ hotmail.com


Recibido: 13/07/2024 Aprobado: 11/12/2024 Publicado: 08/07/2025

In this context, the situation and role of Latin America is also exposed, what would be its repositioning with non-ideological but pragmatic views for its growth and development.

Key words: International trade, hegemony, power.


  1. Introducción


    Ingresamos en un orden mundial diferente a la Guerra Fría que vivimos después de la Segunda Guerra Mundial, y al Momento Unipolar de preeminencia norteamericana, que conocimos luego del derrumbe del imperio soviético.

    Ahora asistimos a un orden mundial multipolar para unos, para otros tripolar con una Rusia que inició la guerra


    88

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    con fines geopolíticos. No obstante, la confrontación de EE.UU. y China ha sido más protagónica, no por el mero capricho, sino por ser las dos economías más fuertes en el sistema mundial. EE.UU. seguirá siendo, por bastante tiempo, la primera potencia en el escenario mundial, pero China le muerde los talones y las diferencias entre ambas se achican en casi todos los escenarios. Este trabajo es un acercamiento, de manera puntual, al fenómeno en perspectiva de reflexión.

    Para mejor claridad y comprensión se ha dividido en tres apartados: I ¿china será el nuevo líder mundial? II. el comercio internacional en un contexto del “declive relativo” de la hegemonía de EE.UU. III. América Latina ante el nuevo escenario mundial, desafíos como reglas de posicionamiento.


  2. ¿China será el nuevo líder mundial?


    El papel de potencia hegemónica global, de igual como lo fue Roma en la antigüedad y en los siglos XVI, XVII y XIX para España, Francia y Gran Bretaña; ahora EE.UU. por su capacidad militar y económica entre otros le ha otorgado la primera potencia del planeta, pero también el actor decisivo de las grandes crisis en los últimos 80 años. Tal predominio a pegado techo y se inicia el ocaso.

    En este apartado veremos tres ideas. La transversalidad del poder, China podría ser una potencia mundial pero no la economía líder y el enigma del poder de dos naciones en pugna.


    1. Marco categorial y transversal del poder.


      En nuestro sentido es, por lo tanto, idéntico al llamado poder de mundo autoritario […] Consiguientemente, entendemos aquí por “dominación” un estado de cosas por el cual una voluntad manifiesta (“mandato”) del “dominador” o de los “dominadores” influye sobre los actos de otros (del “dominado” o de los “dominados”), de tal suerte que en un grado socialmente relevante estos actos tienen lugar como si los dominados hubieran adoptado por sí mismos y como / máxima de su obrar el contenido del mandato (“obediencia”) (699).

      La llamada sociedad del conocimiento nos ha traído también una sociedad de la ignorancia, del desconocimiento y de la incultura por la hiperconexión de la información a través de la ciencia y la tecnología. Muchas veces algunos elementos del medio societario como el “poder” por su manifestación altamente complejo y no es visto como tal. Weber (1944), lo asocia con la “dominacióndel cual dice lo siguiente:

      Partiendo de este principio webesiano, es el mismo panorama que se ha vivido desde siempre, las políticas en relación a las sociedades, por decir actualmente los países del centro, Estados Unidos, Rusia y China, entre otras. Todas reclaman y buscan tener el poder o “lucha por el poder” (Dougherty, 1990, 94) y la repuesta para todos, pero no tienen capacidad a la tolerancia, revisión de sus prácticas y más ni siquiera obedecen mayormente a los principios de igualdad y sana convivencia como el hombre “deber ser” principio del proyecto antropológico moderno (Kant, 1968, 89); porque han distorsionando y combinado el poder con la dominación a lo largo de

      la historia. Más allá de una autoridad legítima sino de poder con fines particulares/ narcisistas. (Gibsón y Otros, 2009, 286). Veamos algunas características.

      El poder está relacionado con el liderazgo; aquí podría no referirse al liderazgo empresarial como tal, sino al liderazgo político que impone sobre otras comunidades políticas que representan sociedades o estados en vías de desarrollo. La influencia política en niveles dizque cooperación económica, cuyo propósito no es sino la imposición política estratégica de dominación. En este sentido Dougherty nos advierte, que, para comprender la naturaleza del poder en el sistema internacional, no está en otra cosa, sino en asumir “[…] como prerrequisito necesario para entender tales sistemas internacionales está en el estudio del poder mismo” (573a). Acto seguido, nos daríamos cuenta, que este fenómeno del poder tiene una manifestación multidimensional “militares, económicas, psicológicas e ideológicas” (Dougherty, 1990, 573b).

      Otra forma de manifestación del poder es la hegemonía versus cultura, en esto es claro Wallersteín (1991), la cultura como el terreno de batalla ideológica del sistema mundial moderno (218). Desde tiempos antiguos y a través de la historia, la hegemonía cultural y política (hegemonía griega, helénica, romana, española, francesa, británica y estadunidense) ha sido el reto con el que ha intentado imponerse otro escenario para que los menos representados puedan tener un lugar desigual. Por eso Gramcsi (1975) alude que la hegemonía en un proceso donde los subalternos debían de imponer otro escenario para no devenir en la misma estructura social de la cultura dominante (52). El poder como manifestación hegemónica fue creado para manipular a las personas, de alguna forma porque son elementos estructurantes, legitimadoras y el nomo de la totalidad de la sociedad. De ahí que, hegemonía más que una lucha política es una lucha cultural. Para Canoussi (2004) “El terreno propio para la construcción de la hegemonía no es el Estado […] sino la sociedad civil [...] esto implica que la sociedad civil no es el otro lado del Estado, pero sí el corazón del Estado(296). En otra obra de Canoussi cuyo título Hegemonía, Estado y sociedad civil en la globalización”(2001), interpreta a Gramcsi que “[…] la sociedad civil es el contexto de la hegemonía” (86).

      Es decir, contiene los valores dominantes propios de su ideología.

      […] es que el poder no sólo está cambiando de lugar, sino que se está transformando su naturaleza misma. Y ello, por cierto, no ocurre sólo en el plano internacional, sino que en todos los ámbitos de la vida política y social. De ahí que esta transformación resulte tan importante y de ahí que las relaciones internacionales no pueden escapar a ella. Podríamos sintetizar en tres las principales direcciones en que se está produciendo este enorme cambio. En primer lugar, hemos aprendido a reconocer que las fuentes del poder no son unívocas

      -ni están exclusivamente vinculadas a la fuerza- sino que son diferenciadas, y que no operan separadamente, sino que están entrelazadas. En segundo término, hemos aprendido que los agentes que ejercen cuotas de poder a partir de esas diversas fuentes o en distintos sectores tampoco son tan monopólicos o uniformes como se pensaba, sino que son mucho más atomizados, pluralistas y fragmentados que antes. Por último, contrariando casi todas

      Tomassini (1990), en su obra La política internacional en un mundo postmoderno nos expone que el poder por sí mismo ya no es suficiente comprenderlo sino en su diversidad de manifestaciones, además de lo señalado más adelante, nada menos y nada más es el conocimiento.

      las presunciones comúnmente aceptadas, hoy también sabemos que el poder no se mide fundamentalmente en términos cuantitativos, sino cualitativos. Y todo esto, a su vez, lleva a la conclusión central de que en la actualidad el conocimiento no sólo es la principal forma del poder sino que es también el elemento que está en la base de cada una de sus fuentes y que da eficacia a la acción de los múltiples agentes que hoy lo ejercen (207).

      Al igual que Maquiavelo, Spinoza, Hobbes, Locke, Rousseau, entre otros, se preocuparon describir el contexto político que les tocó vivir en relación al poder. El proyecto moderno al parecer en su fase de consolidación de Estado Moderno. En conclusiones veían dos clases de estados políticos: los contractuales y los anárquicos. En el día de hoy, los primeros son tomados aparentemente como instrumentos de dominación, los segundos “los anárquicos” es lo que se ha venido gestando, por decir en términos de relaciones internacionales los países del centro usan el poder más que una cooperación mutua para sus intereses particulares.

      Autores de gran madurez intelectual del siglo pasado dentro del neorrealismo: Hedley Bull, Barry Buzan, Charles Jones y Richard Little formularon la tesis de la anarquía en el contexto de política internacional, particularmente Bull aduce que la sociedad internacional desde el Renacimiento esta fraguada en Estados que se definen por su “anarquía” porque no tienen un poder rector central frente a las unidades o estados que la constituyen (García, 2006, 201), por decir la política mundial carece de autoridades o potestades universales obligatorias, en este sentido está ausente una soberanía o gobierno global. Un ejemplo la OEA, la ONU, la AYA, entre otros. Al rato puede que haya cooperación entre países de la periferia, sin embargo, cuando es un país del centro y otro de la periferia, el panorama de ejecución es diferente.

      Más adelante García (2006), “anarquía”, es más que desorden o caos es el poder impuesto de las naciones del centro junto a un equilibrio con criterios dizque cooperación mutua. Este tipo de relación bien podría llamarse anarquía internacional, donde la paz y el diálogo no son en términos de operación antropológica sino de seguridad. El mismo autor termina el tema de “anarquía”, que este concepto en términos de política internacional se dan dos clases practica: la “anarquía inmadura” es una hegemonía que ejerce por cohesión o por la fuerza y “anarquía madura”, además de una conciencia de legitimidad y soberanía se toman en cuenta a las demás naciones en firmar acuerdos o pactos bajo normas de comportamiento a través de la capacidad de convencer a largo plazo que vencer imperativamente (202-204).

      De esa forma, el poder en sus diferentes manifestaciones de diversa índole, no ha sido más que un instrumento para controlar las masas, incluyendo la religión cristiana católica e islámica y en menor grado la religión cristiana protestante por decir algunas. No de décadas sino de milenios.

      A la luz de eso, suponer que el poder significa “cooperación” es la máxima herejía. Mayormente se ha usado para fines viles: en la época de la colonia en América, no fue otra cosa el exterminio del hombre originario y el genocidio de seres humanos (que es poco recordado en los anales de la historia) para imponer su propia ideología sea político, societaria y religiosa entre otros. Jost y Otros (2013) en su artículo “Creencia en un Dios Justo, la religión como forma de justificación del sistema”, agregan:

      Sin embargo, los sistemas de creencias religiosas hacen algo más que validar intuiciones sobre la justicia y las concepciones de Dios como benevolente. Como se ha señalado Weber (1922/1963), también mantienen el orden social actual, lo que sugiere que se hace (o hará) la justicia […]La tradición judeo-cristiana, también está repleta de justificaciones ideológicas elaboradas que proporcionan apoyo moral e intelectual a la idea de que el orden social existente es legítimo, justo y debe ser defendido y mantenido. El Nuevo Testamento afirma abiertamente, por ejemplo, que las autoridades políticas son legítimas y deben ser obedecidas […]. La esclavitud es considerada como una institución justificable en los Antiguo y Nuevo Testamento […]. En las enseñanzas religiosas, con frecuencia las disparidades de género y las divisiones tradicionales del trabajo dentro de las familias son aceptadas y cargadas de significado moral e incluso espiritual […] Durante las Cruzadas medievales, se utilizaron los principios de la ideología cristiana para justificar la inquisición, la tortura y ejecución de los no creyentes (57-58).

      En el siglo XX con la hegemonía de turno la estadounidense después de la segunda. Guerra Mundial hasta el derrumbe del muro de Berlín, en plena guerra fría entre el capitalismo y socialismo se libraron sangrientas batallas ideológicas en el contexto de las naciones periféricas. Posteriormente en el escenario de la unipolaridad hegemónica las famosas invasiones con la excusa de expandir la democracia o paralizar el armamentismo nuclear. Lo anterior implica que, como el poder, tienen un acentuado espejismo de sus creencias maniqueístas, que desembocan lejos del bienestar y del desarrollo de las sociedades; el sometimiento involuntario a la subordinación de las sociedades, generando una realidad caótica, muy lejos del vivir en sociedad de sana convivencia.

      A manera de conclusión: de esta forma, el poder o las potencias hegemónicas, son un instrumento de dominación en complementariedad reciproca: política y poder.


    2. China podría ser potencia económica mundial pero no la eco- nomía líder


      No es de extrañar que China sea una potencia económica del mundo, aparentemente ya lo fue en el pasado frente a la Europa medieval/renacentista, por su puesto con características diferentes a las actuales. Mientras Europa empezaba al Renacimiento con su tecnología de la imprenta de Gutenberg después de diez siglos de adormecimiento de desarrollo cultural, tecnocientífico; por su parte China, a la sombra de la Dinastía Ming (1368-1644) abrazaba el horizonte, del cual el imperio chino era escenario de una época dorada por el refinamiento tecnológico y una fascinante diversidad cultural (Bregolat (2014, 344). En este sentido, la Edad Media fue la época de la miseria para Europa frente a una China culta y rica. Posteriormente China cae en declive y el ascenso poder económico y político Occidental. Producto de un descanso de muchos siglos para despertarse y absorber el mundo entero.

      Ahora parece que se revierte el papel para la cultura China en tomar el poder global frente a Occidente que se viene gestando de los años 70s del siglo pasado. Puntos claves como causales: la apertura de relaciones con la visita de Ricard Nixon a China, incluir como socio de la OMC, apertura al Banco Mundial y al Fondo Monetario

      Mundial. Además, China tuvo que abrirse de la ortodoxia comunista (que era un retroceso o aparentemente un estancamiento) como ideología para abrazar las sendas del consumo del capitalismo. Así mismo el fundamento ético de Occidente es Jesucristo a manera de representación porque la praxis tiene otro discurso, para China la ética de Confucio “la sociedad como la familia” es determinante, más allá del comunismo los ideales del confucionismo llevan la delantera en la cultura China (Bregolat, 2014, 345).

      En el día hoy Occidente pasa por un adormecimiento histórico, frente a China la inmensa energía y voluntad a los cuatro vientos del mundo y regresar a ser una gran potencia. Todo parece, que es inevitable que los imperios o potencias estén determinadas a una dialéctica de un inicio, florecimiento y el ocaso; tal como Mumford (1966), alude: la dialéctica del proceso de todo imperio del “acrópolis, megápolis y necrópolis” (169).

      En lo que vamos del siglo XXI, el mundo está enfrentado por un grupo de naciones del centro más poderosas del mundo, que tienen poderío militar, riqueza económica y desarrollo tecnológico. De variadas opiniones, para unos el nuevo orden mundial de la multipolaridad (EE.UU., Rusia, China, Alemania, Reino Unido, Francia, Japón, Israel, Arabia Saudita y Corea del Sur); para otros la tripolaridad (EE.UU., Rusia y China). Sin embargo, de manera abrumadora de opiniones y de hechos, nos estamos enfrentando a un nuevo orden mundial de la bipolaridad (EE.UU. y China). En este sentido, algunos ya inauguran que China es la primera potencia del mundo; debido a sus grandes inversiones en la mayoría de los cinco continentes; el gasto militar en ascenso; su diplomacia como política expansiva ha superado a EE.UU. (Instituto Gobal Diplomacy Index 2019) con 296 puestos diplomáticos; la estrategia de una muralla cibernética (Google por Baidu, Facebook por Tencent, Whatsapp por Wechat, Youtube por Yuku, Amazón por Alibaba, Uber por Did, Spotifay por Qq), su moneda digitalizada más del 70%, por su megaproyecto ONE BELT ONE ROAD la nueva ruta de la seda de comunicaciones nunca visto en el área terrestre y marítima cerca de 80 países de cuatro continentes, el PIB casi como ningún país del planeta en crecimiento a gran escala; el liderazgo casi inigualable de Xi Jinping, entre otros. También se añade como el primer país en superar el Covid-19 y ser proveedor principal de servicios de salud a comparación de su contrincante EE. UU que no ha superado la pandemia.


      Característica

      2022

      2023*

      2024*

      2025*

      2026*

      2027*

      2028*

      Estados Unidos


      25.464,48


      26.854,6


      27.741,12


      28.765,96


      29.902,87


      31.091,59


      32.349,66

      China

      18.100,04

      19.373,59

      20.881,37

      22.407,69

      24.035,81

      25.722,41

      27.492,8

      Japón

      4.233,54

      4.409,74

      4.526,48

      4.731,5

      4.923,43

      5.077,12

      5.344,03

      Alemania

      4.075,4

      4.308,85

      4.446,47

      4.635,16

      4.822,11

      4.947,32

      5.044,44

      India

      3.386,4

      3.736,88

      4.062,15

      4.403,35

      4.765,55

      5.153,01

      5.575,47

      Reino Unido

      3.070,6

      3.158,94

      3.375,22

      3.573,61

      3.792,71

      4.015,52

      4.245,42

      Francia

      2.784,02

      2.923,49

      3.018,89

      3.133,4

      3.232,74

      3.321,71

      3.390,9

      Rusia

      2.215,29

      2.062,65

      2.118,25

      2.159,05

      2.206,01

      2.234,73

      2.266,26

      Canadá

      2.139,84

      2.089,67

      2.178,82

      2.280,96

      2.385,4

      2.492,36

      2.605,18

      Italia

      2.012,01

      2.169,75

      2.217,75

      2.285,28

      2.347,43

      2.406,85

      2.450,43

      Brasil

      1.924,13

      2.081,24

      2.210,62

      2.321,85

      2.449

      2.587,52

      2.758,83

      Australia

      1.701,89

      1.707,55

      1.720,12

      1.787,45

      1.854,39

      1.929,68

      2.005,4

      Corea del

      Sur

      1.665,25

      1.721,91

      1.792,73

      1.870,63

      1.949,78

      2.033,33

      2.123,03


      Fuente. https://es.statista.com/estadisticas/600234/ranking-de-paises-con-el-producto-interior- bruto-pib-mas-alto-en/#:~:text=2028*-,Estados%20Unidos,2.123%2C03,Mostrar%20entradas%201


      China no tiene prisa en ser la primera potencia económica del mundo, pero está trabajando dentro y fuera de tiempo para desbancar a la economía líder del mundo que es Estados Unidos. Podría llegar el turno de China en un tiempo no muy lejano, a cómo van los números por decir un ejemplo, la empresa de datos y estadísticas STATISTA (una de las plataformas más reconocidas del mundo) basado en fuentes del Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y The World Fatbook hizo una proyección de 13 países con mayor producto interno bruto del 2022 hasta el 2028.

      Según estos números, China anda muy detrás de la primera potencia económica lo que es Estados Unidos, donde es notable que la diferencia va acortando cada año. Sin duda por ahora ya son, las dos mayores economías del mundo. Para los expertos, la acelerada economía de China para el 2030 ya tendría superado su PIB per cápita frente a EE.UU. Para otros, China ya ha superado a los Estados Unidos como la mayor economía en torno del PIB y podría convertirse en pocos años, en el mayor valor en el tipo cambiario de mercado.

    3. EL enigma del siglo XXI: dos potencias en pugna.


      Nada más y nada menos, EE.UU. en defensa de su primacía hegemónica ya en declive y la China desafiante. La lucha de liderazgo entre dos continentes Occidente y Asía ¿Qué pasaría si el nuevo orden mundial sea desplazado Occidente (oeste) por Asia (este)? ¿Cómo interpretaríamos el drama del ascenso de China como la posible economía líder del mundo? ¿Podrá sobrevivir el sistema liberal del Occidente (democracia y el capitalismo)? A nivel conceptual el el nuevo orden mundialde la bipolaridad (EE.UU. y China), es un debate referencial ineludible en nuestros días, más común en estadistas, funcionarios internacionales, medios de información y por supuesto, incluyendo de nivel académico. La sinonimia del término es junto a: relaciones internacionales, sociedad internacional o sistema mundial, así como el sistema financiero mundial (BM, FMI y la OMC)1 y el sistema de seguridad mundial

      (La ONU y la OTAN)2. Si EE.UU. dominó en el mundo posterior a la Segunda Guerra Mundial, debido a su excepcional fortaleza económica y sus talentos de investigación. Ahora China también tiene esos atributos. Ese es el nuevo orden mundial..

      Desde una visión de un estado de conocimiento o revisión, la rivalidad entre China y EE.UU. todavía se está jugando y queda mucho por resolver antes de declarar quién es la primera potencia del mundo de manera indiscutible en todas las características que esta se requiere. Por el momento, veremos opiniones de algunos geopolíticos que representan una autoridad académica en la geopolítica mundial.

      El drama del ascenso de China presentará un creciente China poderosa y Estados Unidos en declive encerrados en una batalla épica sobre las reglas y el liderazgo del sistema internacional […] se enfrenta a un sistema centrado en el oeste que es abierto, integrado y basado en normas, con bases políticas amplias y profundas (119).

      En la visión de G. John Ikenberry (2008) en su artículo “El ascenso de China y el futuro de Occidente ¿puede sobrevivir el sistema liberal? El problema a resolver es ¿Qué pueden hacer los Estados Unidos para mantener su posición a medida que China sube? Además, en este drama del ascenso China tiene en frente una dura travesía a superar no solo a EE.UU. sino la tradición e institucionalidad desde el siglo XVI del Occidente. El objetivo del autor es determinar que el ascenso de China no es algo probable sino posible, para llegar a esta etapa transcurrirán tiempos de acuerdo y desacuerdo.

      Por esta razón, la transición de poder entre estadunidenses y chinos será diferente a las transiciones de potencias del pasado. China se engañaría el pensar de superar solamente a EE. UU, es todo Occidente. China podría que supere a EE.UU. pero menos probable lograra superar el orden Occidental. Otra dificultad de ascenso de China en esta pugna por el poder y dominio del mundo, es “[…] la capacidad económica del sistema occidental en su conjunto, los avances económicos de China parecen mucho menos significativos” (125).

      Para Akinberry las posibilidades que sobreviva el sistema liberal de Occidente es más que probable que posible, incluyendo el relativo poder de EE.UU. Bien podría terminar la hegemonía unipolar de EE.UU. inevitablemente, sin embargo “Si la definición la lucha es entre China y un sistema occidental revivido, Occidente triunfará” (123). Finalmente, la transición de poder como lo percibe Akinberry es una posibilidad, pero no probable a un cercano plazo y largo plazo.

      En la visión Halford Mackinder (1861-1947), geógrafo y geopolítico clásico, su aporte para el mundo de hoy en el siglo XXI es un determinismo geopolítico. Su pensamiento no puede quedar desapercibido. Del cual, para Kaplan (2012), resulta relevante y sorprendente para la interpretación de las dos guerras mundiales, la guerra fría y post guerra fría por su trascendental teoría de Heartland (21), que también es llamada como la: teoría región cardial, teoría corazón continental, área de pivote o isla mundial. Mackinder desarrolla su teoría en un largo proceso dentro de sus obras que fue iniciada en 1887 cuya obra Los alcances y métodos de la geografía, su tesis la política es condicionada por realidades físicas y lo político está supeditado del hombre y su ambiente. Es decir con o sin recursos naturales, el territorio, el clima y la población inciden en la política. En 1904 producto de una conferencia dada ante

      la Real Sociedad Geográfica de Londres titulada El pivote geográfico de la historia que luego fue publicada como una de sus obras. La tesis de Mackinder desemboca en la idea que históricamente el poder se expande por un medio geográfico. En 1919 otra obra de Mackinder titulada Ideales democráticos y realidad, con la teoría de Heartland3 llega a ser una declaración profética o una profecía geopolítica para el conocimiento y reflexión de las grandes potencias en pugna de turno, particularmente ya en el siglo XXI. Aquí la frase célebre de Mackinder que resumió su teoría del Heartland. Esta teoría geopolítica postula que quien controle Europa del Este, el Heartland y la Isla-Mundial, controlará el mundo Quien gobierne en Europa del Este dominará el Heartland del Mundo quien controle el Heartland del Mundo dominará la Isla-Mundial quien gobierne la Isla-Mundial controlará el Mundo” (Mackinder, 1904), en conferencia la Royal Geographical Society con el tema el eje geográfico de la historia. Esta teoría en la mente de Mackinder no estaba China sino Rusia que aparentemente podría resurgir. Ahora han transcurrido 75 años China con su reconversión del comunismo al capitalismo en el entendido que la conquista no está en las armas sino en el dinero. Sin duda el gigante asiático se ha convertido una de las potencias económicas del mundo. Cuya estrategia política más que económica por el momento el megaproyecto OBOR (ONE BELT ONE BOARD), entre otros, ya hace temblar al mundo, Napoleón Boanaparte lo predijo “Cuando china despertará, el mundo temblará”

      Un posible enfrentamiento sería principalmente entre Estados Unidos y China

      ¿Qué teoría del poder se impondrá? el poder de transición o exterminio del otro o el poder cíclico como la capacidad de persuasión y cooperación. ¿Quién ganará la disputa por el control mundial? ¿Será China, una potencia del heartland, del interior del gran continente euroasiático, como profetizaba Mackinder? ¿O será por el contrario Estados Unidos, una potencia del exterior del corazón continental? la lucha de la supremacía se ha iniciado.

      En la visión George Friedman (1949 ss), escritor, geopolítico y empresario, presidente de la editorial (Stractfor) privada de inteligencia hasta el 2015, luego fundador y presidente de Geopolítica Futures. Su obra de fama mundial Los próximos 100 años (2010), cuya tesis que coloca a EE.UU. como la potencia del siglo XXI. Cuya obra es un pronóstico geopolítico del presente siglo. Todo parece que Friedman podría ser catalogado como un Nostradamus o un adivino de profesión, pero no es así. Es un geopolítico que analiza el pasado y presente con proyección al futuro la geopolítica mundial con un estudio de prospectiva. Su obra cumbre Los próximos 100 años, es un análisis geopolítico determinista que Alemania caerá en el ocaso por su población vetusta, Rusia caerá en fragmentaciones, China es un dragón que nunca levantará vuelo. El presente siglo es el siglo de EE.UU., aunque dos desafíos indefectiblemente se enfrentará: las crisis del 2030 y una guerra mundial en 2050 ante dos grandes poderes entre el Atlántico y los Urales: Turquía y Polonia, países emergentes que jamás podrán vivir pacíficamente, de manera que la guerra será inminente. Tal enfrentamiento será una guerra convencional del este y oeste. Alemania y Japón, los perdedores de la Segunda Guerra Mundial, tendrán su papel protagónico también. Alemania enfrentará a Polonia a la estocada menos esperado y Japón volverá a atacar a Estados Unidos en el momento menos pensado, como lo fue en 1941.

      Es de extrañar que Friedman no tuviera a China como uno de los principales actores de la geopolítica mundial. Friedman no tiene ni la menor preocupación que China podría llegar a ser el contendiente más difícil de EE.UU. en el siglo XXI. En todo caso, la lucha del poder es el tema predilecto de toda geopolítica, y de esto, no queda exento el presente siglo, muy probable de grandes connotaciones socio/ambientales, políticos/culturales y económicos.

      En la visión de A. Sánchez Mujica (2018) docente en Ciencias Políticas de la UNAM, su artículo titulado “El orden mundial y la reconfiguración hegemónica en el siglo XXI” (2018), cuya tesis es planteada, los elementos que componen el orden mundial con el nuevo orden mundial “son parecidos pero diferentes.

      El orden mundial o moderno se caracteriza, particularmente después de la Segunda Guerra Mundial, por un sistema mundo ideológico bipolar capitalismo versus socialismo (EE.UU. y la URSS), el sistema internacional obtiene diferentes rostros de control: las Naciones Unidas, la OTAN, las alianzas estratégicas de seguridad militar y seguridad económica de dominio por decir OCDE y el sistema Bretton Woods de los sistemas financieros internacionales (B.M. y el FMI).

      Un orden mundial que ya se está instalando contempla un papel clave de Estados Unidos en esta transición; la incertidumbre política internacional que motivará a actuar a las potencias emergentes como China y Rusia; una inmovilidad o irrelevancia política de Europa y América Latina, y las tensiones hacia direcciones diversas de nuevas formas de acción civil que tratarán de contener el impulso que los grandes capitales quieren imprimirle a la globalización, especialmente en su esfera económica. El escenario es complejo y no está exento (15).

      Ahora el nuevo orden mundial o posmoderno, como punto neurálgico representa como el centro de la lucha del poder es la esfera económica entre China y EE.UU particularmente. El autor es consciente de otros órdenes mundiales como Rusia y algunos países europeos, con la diferencia que son potencias regionales. El nuevo orden mundial o posmoderno en aras de una transición hegemónica representa tres características como dilema: el declive relativo de la hegemonía estadounidense, realmente China ¿será el que va sustituir con la capacidad para convertirse en potencia hegemónica? Si es inminente el declive de EE.UU. ¿se puede visualizar la transición hegemónica en los próximos años en el sector militar, diplomático, económico, tecnológico y cultural? Más adelante el autor pone como un valor agregado a este nuevo escenario durante los últimos 25 años China no ha tenido enfrentamiento bélico con Occidente. Sin embargo, en la agenda de una posible transición es preocupante, el armamentismo nuclear, el sistema autoritario al interior y exterior de China. Sin embargo en un escenario como este es determinante el papel de la potencia en declive, de esta forma evitar una amenaza de destrucción, como ocurría en una guerra fría. Sánchez (2018), agrega:

      El análisis de Sánchez sobre la nueva configuración de la hegemonía mundial, es sumamente descriptivo y analítico de una posible transición hegemónica con miras sentar las bases de una cooperación recíproca por encima de una serie de obstáculos que pueden prolongar la transición o desembocar en una espiral de guerra de destrucción.

      En la visión J. Guzmán Castro (2010) relacionista internacional y politólogo, su artículo titulado “El ascenso de china y las teorías verticales de relaciones internacionales: contrastando las lecciones de las teorías de la transición de poder y del ciclo de poder”, a través de la historia el ascenso de las grandes potencias ha traído en el sistema internacional, que han desembocado más de una vez en guerras hegemónicas. En el día de hoy el ascenso de China está perfilado como el tema de gran trascendencia en la política internacional.

      A la luz de esta problemática, Guzmán Castro nos presenta un análisis, más allá de las teorías verticales en términos de relaciones internacionales como son las realistas y liberales que no han servido solo para perpetuar el poder. Sin embargo frente al nuevo escenario del “ascenso de China”, cuyo trabajo nos propone diferenciar e interpretar los postulados teóricos de la teoría de transición de poder y la teoría del ciclo de poder, siendo esta última como un marco teórico sólido y útil. No solamente para comprender el fenómeno sino ofrecer sugerencias políticas para aplicar de forma pacífica el ascenso y descenso de las grandes potencias en pugna. Tal evento constituiría una de las transformaciones más cruciales del siglo XXI. Pero también una fuente de inseguridad más preocupante para la política internacional.

      Para interpretar el ascenso de China, los tomadores de decisión deberían de llevar una fecunda discusión teórica de los modelos dinámicos (teoría de transición de poder y la teoría del ciclo de poder), frente a los modelos verticales de relaciones internacionales todavía muy poblado como corrientes tradicionales. De no ser así, el resultado del análisis de dicho fenómeno sería incompleto. De esta forma, sería atentar la real percepción del alcance y los efectos del ascenso de China en el sistema internacional. En suma, frente a la pregunta ¿China será el nuevo líder mundial? Debe considerarse, primero, que el poder como teoría y práctica es una cualidad inherente

      en términos de relaciones internacionales en el sistema mundial.

      El poder no se puede confundir como autoridad sino como un instrumento de dominación. Asimismo en el sistema mundial, China como contendiente frente a la hegemonía en declive de Estados Unidos, podría superar a su contrincante pero en bloque al Occidente no es para tanto, por lo tanto llevará un tiempo importante para ser la economía líder del mundo. Por último, las diferentes visiones de connotados geopolíticos nos dan un estudio de prospectiva en la geopolítica mundial como algunas directrices en una posibilidad de un ascenso de China que dista mucho para superar a Occidente.


  3. El comercio internacional en un contexto del “declive relativo” de la hegemonía de EEUU


    La inédita decadencia de EE.UU. y sus efectos mundiales, ha terminado en descenso de su economía y la hegemonía mundial que se ha venido gestando. Desde esta doble perspectiva de involución interior y de la pérdida de sus intereses internacionales ante el incontenible crecimiento y desarrollo de China. Esto evidencia la importancia singular de análisis, particularmente en el comercio internacional y el devenir económico latinoamericano.

    Cuando hablamos de comercio internacional no nos referimos al comercio exterior que se enfoca en la relación existente entre dos países, bloques o regiones económicas, sino desde el punto vista general, donde se visualizan todas las entidades comerciales que participan De aquí, que el comercio internacional se construye en apertura de todos los países en un orden económico mundial, como es la economía del mercado liberal en el día de hoy, permitiendo que los países en vías de desarrollo, compitan en los mismos mercados que los países desarrollados. Sin embargo esta participación comercial no es del todo en beneficio mutuo de los actores comerciales. Precisamente en este contexto viene a relucir la teoría sistema-mundo de Wallerstein. En este sentido, Krugman (2012) es enfático en manifestar: “La mayoría de los aranceles, cuotas de importación y otras medidas de política comercial, se impone fundamentalmente para proteger la renta de determinados grupos de interés” (161). Este fenómeno, Krugman lo concibe en términos de geopolítica económica, Wallerstein (2005) llama “sistema mundo”4 (23-25). El sistema económico internacional camina instrumentalmente en una dialéctica de países del centro y países semiperiféricos y periféricos. Este panorama en términos de relaciones internacionales para Duogherty (1993), se en marca en un contexto de poder realista, neorrealista y liberal. Cuya participación comercial se requiere de una integración política. Esta integración, la política interna participa subordinada a la política internacional. En este nivel es la lucha por el poder en un entorno anárquico donde las naciones-estado desembocan

    en grandes potencias y estados menores (91).

    Más adelante Dougherty (1993) en relación del comercio internacional en términos de relaciones internacionales, nos expresa fundamentalmente dos motivos sobre todo en la época moderna que ha provocado llevar acabo la filosofía del comercio internacional. Primero, el consenso de bloques regionales basado en teorías de integración como el federalismo (Burguess), el funcionalismo (Mitrany) el interaccionismo comunicativo (Deutsch), gobernanza supranacional y el intergubernamentalismo liberal (443). En este sentido algunos bloques regionales actuales: la Comunidad Europea, la Comunidad Andina, el SICA, EL Mercado Común Sur, el TLC, la ASEAN, la Comunidad Económica Africanos, etc. Segundo, como teoría alternativa, se ha aducido que los sistemas políticos se vuelven o se mantienen cohesivos por la presencia, o amenaza, de la fuerza. Autores como Hobbes y, en la sociología contemporánea, Dahrendorf, han instado al reconocimiento de la importancia del poder coercitivo en la integración de las comunidades políticas.

    Frente a este drama del comercio internacional, vivimos en una etapa de

    transición de poderes. Es decir no vivimos ya en un mundo unipolar, sin duda que en el pasado se vivió en algún momento. Estamos en un mundo multipolar, particularmente China, India y Brasil o últimamente China, Rusia e Irán frente a Estados Unidos, como potencias emergentes económicas mundiales. Sobre todo EE.UU y China. En este sentido G. John Ikenberry profesor Universidad de Princeton y escritor de varias obras en geopolítica y relacionales internaciones en la lectura de sus tres artículos

    (a) el ascenso de china y el futuro de occidente ¿puede sobrevivir el sistema liberal?

    (b) La ilusión de la geopolítica, el poder duradero del orden liberal (c) El futuro del orden mundial liberal, internacionalismo después de América. Nos presenta los pros y contras en una eventualidad de traspaso de poder por China.

    El problema es que China podría ser potencia económica mundial, pero no la economía líder. China no se encuentra solo frente a Estados Unidos, sino toda una tradición de teoría de Estado desde la paz de westfaliana 1648. La democracia no es practicada por todas las naciones del mundo, pero es una de las mejores alternativas de teoría de Estado Derecho político, frente a la autocracia y totalitarismo de china. Ikenberry (2008), agrega: “El aumento de China, sin duda, será uno de los grandes dramas del siglo veintiuno. Extraordinario crecimiento económico de China y La diplomacia activa ya está transformando el este de Asia y las décadas futuras verá aumentos aún mayores en el poder y la influencia chinos” (24).

    Ante una situación de posible transición de poder entre la potencia hegemónica, Estados Unidos, y la potencia ascendente, China, los socios europeos de Washington se tendrán que resistir a cerrar filas con su aliado tradicional. En un mundo cada vez más multipolar, no existe ningún país que disponga de los medios económicos y militares para dominar el orden internacional por sí mismo. Por el contrario, necesita un amplio número de socios y aliados con intereses comunes, siendo el poder diplomático un elemento clave. No es la excepción China aumentado en las dos últimas décadas su expansionismo estratégico económico y político, particularmente en Asía y América Latina.

    Aquí la pregunta ¿Seguirá la cooperación y el comercio internacional en un contexto de declive relativo de la hegemonía de EEUU?

    Ello conduce a un nuevo sistema financiero especulativo muy distinto al de depósito y préstamo regulado y de operaciones bursátiles “a viva voz”. El neoliberalismo polarizó fuertemente los ingresos en favor de las capas superiores y medio-superiores de la sociedad (incluido el trabajo de conocimiento) desplazando sus ahorros hacia los fondos privados de inversión; pero también privatizó los fondos de pensiones y favoreció la evasión fiscal de la riqueza hacia los paraísos fiscales, el mayor anonimato de los inversores, y el lavado de dinero y la delincuencia internacional (nacional) organizada en gran escala (8).

    La cooperación y el comercio internacional sin duda proseguirá, de hecho es una necesidad humana, cultural y económica. Ahora es, si seguirá el modelo neoliberal u otro modelo. A lo largo de la historia resulta evidente la presencia de paradigmas diversos: el feudalismo, mercantilismo y ahora el capitalismo. Esta crisis del sistema mundial podría ser de alguna forma beneficiosa para la periferia en las tendencias antagónicas entre EE.UU. y China si es que se quiere aprovechar. Sin embargo nos enfrentamos a una dura realidad de doble dimensión, particularmente América Latina que debe atenderse de manera urgente. A lo interno: la irracionalidad económica/ política y socio/cultural y, a lo externo: las transnacionales extranjeras del centro, el simple hecho de inversión en cooperación mutua eso no existe. La inversión extranjera, siempre va junto algún interés particular. En esta lógica del mercado liberal en sustitución de las importaciones (modelo anterior) con la inminente llegada del neoliberalismo y la globalización. Dabat & Leal (2013) en su obra titulada Declinación de Estados Unidos: contexto histórico mundialexpresan lo siguiente:

    A la luz de este escenario Wallerstein (2003) nos advierte de manera categórica en su obra cuyo título La decadencia del poder estadounidense que la globalización de la economía mundo, en el sentido capitalista es una estrategia del sistema

    mundo, estratégicamente en perspectiva a largo plazo (49). A manera de pregunta

    ¿Hasta cuándo podemos mutar este paradigma o doctrina de economía global?

    ¿Qué alternativas podríamos tomar en mejoras de nuestro contexto socio/cultural y económico/político?


  4. América latina ante el nuevo escenario mundial, desafios como reglas de posecionamiento


    La competencia geopolítica entre los EE. UU. y China es el tema eje del escenario internacional, con rigor analítico en los últimos 20 años. Frente a este fenómeno de transición hegemónica y la inminente crisis del capitalismo neoliberal, podríamos visualizar a grosso modo dos desafíos: lo interno y lo externo que los países de la región Latinoamericana deben de tener en cuenta. En este contexto el término desafíos no debe de confundirse con soñar como una mera utopía, sino la ejecución como la anteposición real de aplicación de todas las características preestablecidas y planificadas durante un proceso de adecuación y conveniencia de las partes. Es presumible, tal proyecto no será tan fácil pero tampoco imposible. Aliado al pensamiento crítico, prospectivo y autónomo

    Lo interno: América Latina del siglo XXI podría constituirse en una región de países con un dinamismo extraordinario de crecimiento económico, hasta por encima de los países del bloque latinoamericano en conjunto. La clave es, si es eficiente de insertar las reformas endógenas necesarias para desarrollarse. Un desarrollo equilibrado, inversión rentable, moneda sana, contrapeso fiscal, sistema educativo afín a las competencias de invención-innovación e invención, sustitución por los bienes y servicios y la construcción de un aparato estatal eficaz: con compromiso social, leyes justas, compromiso económico-político y cultural, una clase política con profunda formación de cultura colectiva y liderazgo posconvencional y con transparencia, afín a la ética del bien común, entre otros, son los principales desafíos. El siguiente cuadro nos presente un estudio reciente de la OCDE, América Latina en lugar de crecer decrece. Es decir, se reducen las estimaciones de crecimiento.


    Fuente: https://www.france24.com/es/programas/econom%C3%ADa/20221123-la-ocde- prev%C3%A9-un-2023-dif%C3%ADcil-para-am%C3%A9rica-latina-y-reduce-las-estimaciones-de- crecimiento.


    Los desafíos mencionados arriba, representan como problemas a resolver en la región latinoamericana. Por decir la situación fiscal, los intereses de las deudas y la corrupción. La siguiente grafica nos demuestra sobre el PIB de América Latina.



    Fuente: https://www.panoramical.eu/columnas/71022/


    En los últimos 10 años Costa Rica seguido por Chile lidera a los demás países de

    la región el problema fiscal, el mayor problema todavía, los egresos van mayor parte

    en gasto corriente y pago de intereses y no nuevas obras de infraestructura.

    El déficit público va en aumento en Latinoamérica, es un tema de alta preocupación. En este caso la recaudación sigue siendo muy por debajo de los estándares normales, con una tasa tributaria del 20%, lo que significa una estructura regresiva tributaria, aunada a altas exoneraciones y evasiones al fisco.

    En el tema de la corrupción, según el director del Centro Latinoamericano para la Competitividad y el Desarrollo Sostenible del INCAE Business School, Dr. Octavio Martínez (en el contexto del IX Foro Internacional de la Donación), indicó en entrevista en Honduras (2019) Directivo de INCAE: los corruptos le roban a Latinoamérica $350 mil millones cada año”. Los efectos no son más que un estancamiento económico que afecta directamente con el producto interno bruto de la región entre otros: representa el 5% del PIB, es un fenómeno sistémico por lo que se requiere intervenciones sistémicas, es un problema prioritario si quiere hacer una transformación hacia el futuro, la región centroamericana queda rezagada, porque los últimos 50 años el PIB ha retrocedido.



    Fuente: https://www.mentu.com.py/blog/952/corrupcion-en-america-latina-tiene-un-elevado- nivel.


    América Latina en tema de corrupción, en lugar de mejorar ha seguido en retroceso. Esto representa uno de los flagelos para las economías latinoamericanas. En el ranking global un estudio de la clase política en relación con la corrupción, más de 180 países en el mundo por tres organismos internacionales: Índice de Percepción de Corrupción (IPC), ONG Transparencia Internacional (TI) y ONG de sociedad civil Asociación por una Sociedad más Justa (ASJ), dieron resultados mayormente negativos en la lucha por la corrupción. Por América Latina los mejores evaluados de transparencia fueron Chile, Uruguay y Bahamas. Por Centroamérica

    solamente Costa Rica.

    El deseo de estos organismos internacionales es que todas los individuos o personas que pretendan a cargos de elección popular sean aquellas personas que cumplan con las leyes y que no representen intereses de grupos criminales y

    corruptos.

    Esta caída en el índice es un claro mensaje a la clase política. Y da por sentado, que es uno de los grandes problemas a solucionar donde la corrupción y la participación de la clase política, tal evidencia tiene una relación estrecha, entre la corrupción y la participación de los políticos

    Interesante dato que podría servir para que la clase política y gobernante latinoamericano, como los actores empresariales y la sociedad civil, rompan filas como un solo bloque estratégico buscar mecanismos para demandar que el sistema funcione y tenga más transparencia, luchar contra los corruptos, reducir la impunidad, fortalecer las unidades especializadas de lucha contra la corrupción, para disminuir el flagelo de la no transparencia.

    No todo es negativo de alguna forma, América Latina en perspectiva económica, Según estimación del Banco Mundial el dinamismo de la economía queda medianamente positiva, a pesar de la afectación del Covid-19, con la diferencia que Panamá sigue demostrando como el país más dinámico de Centroamérica. La siguiente tabla nos describe.


    Fuente: https://www. gruposura.com/noticia/nuevas-proyecciones-economicas-para-america- latina-plantean-recuperacion-mas-moderada/.


    Otro de los aspectos con fines de corregir es el per cápita por persona. Otro de los problemas a evaluar hacia el futuro. En la siguiente gráfica. El PIB de Centroamérica según datos del Banco Mundial es bastante asimétrico. Nicaragua es el país más rezagado de la región. El Salvador está en ingresos bajos-medios. Costa Rica, Guatemala y Belice son de ingresos medios altos. Solo Panamá es el único país centroamericano, que está en la liga de naciones de ingresos altos de Latinoamérica. La grafica siguiente nos lo manifiesta al respecto.

    Lo externo. También se debe definir con lucidez el posicionamiento internacional de la región latinoamericana para facilitar la ejecución de las reformas internas y recuperar el respeto internacional. Una región como América Latina, solo puede

    desarrollar su economía y fortalecer su poder y prestigio si adapta con pragmatismo su política exterior a las condiciones imperantes en el escenario internacional.

    Para América Latina, una región alejada del centro del conflicto y estratégicamente poco relevante para los intereses vitales de los dos contendientes (EEUU. y China, pese de otras potencias emergentes), las reglas óptimas de posicionamiento podrían ser lo siguiente:

    En materia de seguridad y defensa es necesario reconocer la hegemonía norteamericana en el hemisferio occidental. Los Estados Unidos tienen la capacidad de proyectar su poder militar en el hemisferio y en nuestra subregión, capacidad que los chinos no tendrán por muchos años. Si no elegimos bien nuestro posicionamiento, estaremos expuestos a hacerlo bajo presión y en la peor de las circunstancias.

    ¿Le conviene a América Latina apostarle por mayor participación en el libre comercio regional y mundial? Más bien, se debe practicar un amplio pragmatismo económico y comercial global en todo lo que beneficie el desarrollo económico regional y nacional.

    No debemos politizar, por razones de política interna o de preferencias ideológicas, las relaciones con los vecinos o la región. Los únicos criterios sostenibles son la defensa de los regímenes democráticos y el respeto por los derechos humanos. No practicar una política internacional principista”. La Latinoamérica actual no tiene los atributos de poder para gravitar en el diseño de las reglas y las instituciones que conforman el sistema político y económico mundial. La política exterior de América Latina del siglo XXI, no será efectiva para promover el interés nacional y generará problemas y fricciones que dificultarán el accionar nacional en los temas

    prioritarios de desarrollo económico (De la Balze, 2019).

    Es conveniente reducir gradualmente la dependencia financiera Latinoamericana de ambas potencias en pugna. La competencia bipolar incrementará el perfil intervencionista de las dos grandes potencias en los asuntos internos de América Latina. Nuestro endeudamiento externo es excesivo, nos vuelve dependientes y nos expone a presiones que pueden involucrarnos en situaciones engorrosas para nuestros intereses. Un ejemplo de esto, la ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas en América Latina, que no es otra cosa que la receta de las Instituciones financieras internacionales.

    El desenlace final de la lucha por la hegemonía mundial es imprevisible e indescifrable. Lo probable es que en el largo plazo no se imponga la nación más poderosa, sino la que haya sabido crear la coalición más amplia y sólida en términos económicos y seguridad, y que además ofrezca un modelo de organización política y social más atractivo.

    Todo esto aunado, en una prioridad educativa pragmática y tecnológica de pertenencia a los nuevos desafíos, tal como ha sido el talante de crecimiento y desarrollo en las nuevas economías actuales. En consonancia con el pensamiento crítico y la ética en todas nuestras acciones externas e internas, en un espíritu de eficiencia y eficacia de las políticas públicas.


  5. Conclusiones o aprendizajes.


Tras el recorrido de este ensayo “El comercio internacional y la transición hegemónica en el siglo XXI”, se plantean tres aprendizajes:

Detrás de este escenario, es importante determinar el concepto de “poder”, no es más que adyacente en las acciones humanas en términos de relaciones internacionales. En este sentido el mencionado concepto no puede ser confundido como autoridad sino dominio. Este fenómeno de la transición hegemónica no es otra cosa que la lucha por el poder. Por otro lado, China tiene que trabajar mucho todavía, porque el enfrentamiento no es solo con EE.UU. sino con Occidente.

La crisis del capitalismo y al mismo tiempo la crisis de la primera potencia económica que es EE.UU., podría haber llegado a su final y al ocaso la supremacía Occidental. Pero también podría desembocar un enfrentamiento bajo la teoría del poder de transición. Por otro lado, podría imperar la teoría de ciclo del poder que como la alternativa de mejores condiciones.

En la vida del ser humano siempre hay aspiraciones, retos y desafíos. América Latina ante el escenario mundial. Debería aprovechar reinventarse a lo interno y externo. Sobre todo, a lo interno sino esta corregido ¿Cómo podríamos enfrentar en un contexto en la lucha de los dos poderes o de los poderes de los países centrales? Es la hora de América Latina, para que pueda salir de su letargo. Para ir en pos de un paradigma más allá de las materias primas, sino por bienes y servicios, entre otros.


Notas


1 Se refiere al Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional y la organización Mundial del

Comercio.


2 Se refiere a la Organización de las Naciones Unidas y el Tratado del Atlántico del Norte.


3 Según H.J. Mackinder para entender su teoría, la tierra se divide en tres características: Isla mundial comprende Europa, África y Asia la más poblada y rico de la tierra. Interior marginal: comprenden islas británicas y japonesas. Exterior insular comprenden: continentes de América y la Oceanía. Acceso: https://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_del_Heartland. Confrntese en Dallanegra P., Luis (2010). Teoría y metodología de la geopolítica. Hacia una geopolítica de la “construcción de poder”. Acceso: https://www.redalyc.org/pdf/421/42118500002.pdf.


4 Lo que Wallerstein plantea: centro, semiperiferia y periferia.


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